Derrota de Los Gladiadores entre errores propios y ajenos

Argentina cayó ajustadamente ante Egipto en un dramático partido por 22 a 20. Sin embargo, todavía conserva chances para pasar a la Main Round.

Derrota dura fue la sufrida hoy en el partido ante Egipto, válido por la tercera fecha de la ronda preliminar del Mundial. Difícil por cómo se dio el trámite del partido y difícil porque Los Gladiadores mostraron dos caras: una en el ataque, flojo y con pocas variantes en la resolución de jugadas; la otra en defensa, firme en el planteo que se le puso a la selección egipcia, con un GIGANTE Matías Schultz para cerrar el arco y un juego coordinado a la hora de bloquear los caminos a los ataques del rival.

Argentina contó con goles en momentos claves del partido, en esos donde si se falla parece que la diferencia se hace inalcanzable. Egipto mostró más juego colectivo y lanzó más al arco, se animó más aunque chocó contra la figura argentina. De hecho, la eficiencia en tiros de Los Gladiadores fue más alta pero con menos lanzamientos que el rival. Federico Fernández se convirtió en el goleador albiceleste, al final del primer tiempo, con 4 goles. También es necesaria una mención especial a la asistencia de Manu Crivelli para la definición de rosca de Lucas Moscariello, que dio el cierre de los treinta iniciales a favor de los dirigidos por Manolo Cadenas (9-8) y dejó abierta la posibilidad de alargar esta diferencia en la segunda mitad. 

Nada de esto sucedió por dos razones: una porque el rival también juega, y así lo demostró el hecho de que Argentina no volvió a marcar hasta promediando los diez minutos de la segunda etapa. Allí, Egipto aprovechó y, de la mano de Mohammad Sanad, dio vuelta el partido estirando la diferencia a tres tantos,12 a 9. Todavía quedaba mucho por jugar, pero el conjunto sudamericano sufrió varias suspensiones de 2 minutos seguidas. Otra vez, a remar el partido y, otra vez, Argentina demostró que lo quería ganar. Primero, con una reacción a base de goles de Ramiro Martínez y nuevamente de “Mosca”, para empatar parcialmente el juego 14 a 14. A los 48 minutos, Federico Vieyra puso al frente al equipo nacional, luego de una avivada de Pablo Simonet. Ejemplos sobran en esta parte del encuentro para demostrar que Argentina lo podía ganar, aún siendo clara la etapa de transición que atraviesa. 

Faltando ocho minutos para el final, Argentina perdió a una de sus cartas goleadoras: Federico Fernández se fue expulsado por una falta a Yehia Elderaa. Para empeorar la situación, luego de la revisión por parte de los árbitros, la tarjeta roja se transformó en azul y esto le impedirá al jugador de UNLu participar del próximo partido. Pero no fue esta la única polémica del día ya que, a falta de dos minutos y con el resultado 21 a 20 en favor de los faraones, los árbitros iraníes Majid y Alireza ignoraron un claro penal para Argentina. Sancionaron al pívot Ibrahim Elmasry por una falta anterior sobre Sebastián Simonet, lo que significó la expulsión para el egipcio, pero dejaron pasar una invasión clarísima de la defensa egipcia. Aunque no justifica el resultado, este error arbitral fue reclamado por el plantel argentino y terminó con la exclusión por dos minutos para el mayor de los Simonet por la fuerte protesta.

Argentina depende de sí mismo, pero se achican las posibilidades y los tiempos para encontrar equilibrio en su juego. En lo que va del Mundial, está a la vista el crecimiento del equipo de Manolo Cadenas, con siete jugadores debutantes en la cita ecuménica.. El miércoles ante Angola tendrá la posibilidad de celebrar su primera victoria.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.