Uruguay y un mundial celeste

Hace cinco meses, Uruguay dio el golpe de escena en Maringá y clasificó, por primera vez, a un Mundial Adulto de Handball Masculino.

Maringá 2020 fue un torneo de grandes golpes. El título logrado por Argentina fue un hecho histórico ya que se trató de la primera final continental en la que los albicelestes lograron imponerse, en tierras brasileñas, ante los locales, y en un torneo clasificatorio a un Mundial. Pero, sin dudas, Maringá 2020 va a ser un torneo muy recordado para Uruguay. En el norte de Brasil, los charrúas se colgaron la medalla de bronce y consiguieron la primera clasificación mundialista de la historia para un seleccionado masculino (la selección femenina lo hizo en cinco oportunidades). Para lograr esto, el primer partido era vital.

Uruguay tuvo una posibilidad anterior para clasificar a un Mundial. En 2014 organizó el Panamericano, en la ciudad de Canelones, perdió el partido por el bronce frente a Chile (24-25) y no pudo festejar ante su gente. Sobre ese partido, Jorge Botejara, entrenador charrúa, nos dio su opinión: “Chile cerró el partido de forma excepcionalmente buena y nosotros no. Nos presentaron un ajuste defensivo, en los últimos minutos, al que no conseguimos responder y perdimos“. Mientras que Máximo Cancio, jugador español nacionalizado uruguayo, aportó una mirada personal sobre el encuentro: “Pufff que recuerdo más malo. Se nos fue un partido casi ganado y, además, tuve la ‘suerte’ y desdicha de fallar un último lanzamiento que nos hubiera llevado a la prolongación”.

Para Felipe González fue un partido especial, ya que él se encontraba iniciando su carrera en el seleccionado mayor charrúa: “Tuve la oportunidad de vivirlo desde el banco. La verdad que fue, por momentos, muy emocionante y, faltando un minuto, vemos cómo se nos va de las manos la oportunidad y la clasificación. No sabría decir por qué. Claro que si uno se pone a analizar logra encontrar algunos detalles a mejorar, o simplemente no era nuestro día y tuvimos que esperar 5 años para poder tener la chance nuevamente”, rememora el arquero del Colegio Alemán uruguayo. Seis años después, apareció la revancha.

En la primera fecha del Sur-Centroamericano de Maringá, Uruguay y Chile volvieron a enfrentarse en un encuentro clave para las aspiraciones mundialistas de ambos. Botejara declaró sobre si la presión jugaba en contra a uruguayos o chilenos: “Es algo con lo que convivimos todos quienes competimos. Para nosotros representaba un desafío por conseguir clasificarnos por primera vez y, como todos sabemos, el stress competitivo puede transformarse en una fuente de activación muy valiosa para un equipo. Entiendo que para Uruguay funcionó de ese modo. Lo que nunca nos planteamos fue el significado que se le podría asignar a una victoria, siempre pensamos en conseguirla, aún todas las veces que nos tocó perder”.

Felipe González ante Argentina, en la Copa del Río de la Plata.

Durante el partido, se vio a un seleccionado Celeste muy aplomado y suelto al momento de jugar, dominando el encuentro de principio a fin. La victoria 28-25 ante Chile, algo que no sucedía tras 14 años, dejó a los charrúas muy bien posicionados de cara a la continuidad del torneo.

El rendimiento de González fue clave durante el desarrollo del partido. Con 10 atajadas, muchas de ellas en momentos importantes, fue una de las figuras del seleccionado celeste: “Personalmente esperaba que fuera un gran partido; pero la verdad es que nunca me había imaginado el partido que se hizo tanto personal como grupal. Las sensaciones que tuve en el correr del encuentro fueron algo soñado, manteniendo tanto el nivel como la motivación y gracias a todo eso pude meter un partido para recordar y sentirme orgulloso. Igualmente hay mucho más por mejorar y por dar, así que espero que la próxima sean unas cuantas más”, considera Pipe sobre su rendimiento y el del equipo ante Chile.

Según Cancio, Uruguay estuvo muy bien en la marca a Esteban Salinas, pívot chileno, y afirmaqafirma los trasandinos pudieron sentir las bajas de Emil Feuchtmann y Felipe Barrientos durante el torneo. Para Botejara, la clave fue el desempeño del plantel: “Ese día jugaron 14 de los 16 de la planilla. Un plantel que tiene hoy, para nuestras posibilidades, un buen nivel de experiencia acumulada. Esto nos permitió sostener un ritmo de juego intenso, basado en tener cubiertos todos los puestos más allá de qué jugador en particular estuviera en cancha. La rotación de todos fue clave en nuestra opinión, explicó el entrenador.

Después de la histórica victoria, el fixture marcó un triunfo contundente, 55-1, ante Bolivia, y dos derrotas, 17-33 frente a Argentina y 14-31 contra Brasil. Algo que Botejara aprovechó para el último partido frente a Paraguay. “Desde que conocimos el fixture sabíamos que podría ser de esa manera. Aprovechamos en esos tres partidos, como siempre, a foguear a los menos experimentados y tratar de generar bases para elevar el rendimiento de todos. Queríamos llegar al último partido con todo el plantel sano y con posibilidades reales de jugar“, sentenció el técnico.

Jorge Botejara entrevistado por Román Bravo y Hernán De Lorenzi.
Foto: Lucas Thiele Fotografía.

— ¿Cómo fue la noche previa a jugar contra Paraguay? ¿Había nerviosismo?

Jorge Botejara: — Tratamos de estar lo más tranquilos que fuera posible pero, a su vez, reconociendo la importancia que tenía para nosotros poder vencer a Paraguay. Se preparó el video con el análisis de los puntos fuertes de los hermanos paraguayos y repasamos nuestro plan para jugar bien. No puedo hablar por todos, yo estaba un poco nervioso.

Felipe González: — Claro que sí, todos sabíamos que era un partido inolvidable, con la oportunidad latente de poder clasificar a un mundial por primera vez en la historia del handball uruguayo. Pero fue una mezcla entre nervios y ansias de que llegara la hora y poder meterse a la cancha a disfrutar de ese último partido del sudamericano.

El encuentro con los guaraníes comenzó parejo, con Paraguay cerca en el marcador y llegando a empatar en los primeros 20 minutos (6-6). Pero, de a poco, Uruguay puso todo en su lugar y sacó una diferencia de 6 goles (14-8) al final del primer tiempo. En el complemento, el control uruguayo fue total y la Celeste cerró su tercera victoria en el torneo (34-20) para sacar su pasaje a Egipto 2021. Para Cancio, el hecho de jugarse mucho hizo que Uruguay empezara con cautela el partido; mientras que Botejara afirma que no sintieron presión porque nunca se vieron como favoritos: Entramos con la mentalidad de jugar contra un rival muy duro y luego el partido nos presentó oportunidades para sacar ventajas en el marcador y las aprovechamos, explicó el entrenador.

El bronce en Maringá significa, para Uruguay, haber vuelto a un podio tras 14 años. En 2006, en los Juegos Odesur de Buenos Aires (el handball fue disputado en Mar del Plata), lograron la medalla de plata tras caer ante Argentina por 21-28. “Haber vuelto a subir al podio luego de tantos años nos da una alegría inmensa porque representa la capacidad del handball uruguayo de persistir en la búsqueda de mayores logros y, a su vez, de abrir nuevos caminos posibles de superación para todos”, evoca Botejara.

Máximo Cancio es español de nacimiento y decidió jugar para el seleccionado uruguayo: “ha sido lo mejor que hecho en mi carrera”, sentencia. Foto: Martín Cerchiari.

— Teniendo en cuenta el contexto actual de pandemia, es un punto secundario pensar en disputar un torneo. De realizarse, ¿qué objetivo se plantean para el Mundial?

Máximo Cancio: — Que lo podamos jugar estaría bien porque, en estos tiempos, es lo menos importante. Después, aprender algo de los mejores e intentar hacer partido a todos hasta donde nos den las fuerzas.

Felipe González: — Al no comenzar con la preparación con todo el equipo, aún no hemos podido hablar y acordar un objetivo grupal. Pero, personalmente, creo que mi objetivo es dejar todo en la cancha como siempre y seguir escribiendo la historia uruguaya. Con la posibilidad de ganar algún partido o, al menos, buscar el crecimiento y utilizarlo como palanca para futuros torneos y carrera de varios deportistas a nivel profesional.

Jorge Botejara: —Naturalmente, primero está la vida. Creo que es posible pensar que esta pandemia va a pasar y volveremos a nuestras actividades. La humanidad, creo, podrá resolver este tema que hoy es totalmente prioritario y así debe ser atendido. En enero o más adelante, en algún punto, parece viable pensar que el Mundial se llevará adelante, antes o después. El objetivo es establecer otro escalón de crecimiento para el handball uruguayo. Que la clasificación y la participación nos ayuden a disponer de mejor infraestructura y condiciones de entrenamiento en Uruguay de forma permanente. En lo deportivo, estrictamente de este grupo, mejorar nuestros niveles de prestación en todos los aspectos del rendimiento deportivo. Que las mejoras sean tanto individuales como colectivas y que nos posibiliten ubicar más jugadores en ligas más exigentes y competitivas que la nuestras.

— ¿Qué representa tener esa medalla de bronce colgada y estar en la historia del deporte de un país?

Máximo Cancio: — Pues una emoción terrible que me ha costado aceptar, que es poder estar en lo más alto de mi deporte. Quisiera acordarme de todos los que no han estado en este torneo y que empezaron este logro allá por el 2010. Esto también les pertenece. Respecto a la historia, sin más porque estoy convencido que se lograrán más éxitos y este quedará olvidado para todos, menos para nosotros. 

Felipe González: — Algo increíble, un orgullo que nunca antes sentí y cada vez que la veo revivo todo el torneo y todo lo lindo que se vivió. Además de ayudarme a mirar para adelante y sentir que nosotros podemos dar mucho más y creo que vamos por buen camino. Hay que seguir trabajando y seguir logrando micro victorias que nos impulsen a seguir creciendo y rompiendo con todos los paradigmas.

Jorge Botejara: — Ojalá quedemos en la historia como punto de referencia para el crecimiento sostenido del handball uruguayo en todo el país.

Lucas Thiele

Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.

One thought on “Uruguay y un mundial celeste

  • 29/06/2020 at 2:59 pm
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    Torneo que quedará como mojón histórico para los Charrúas. Gracias por recordarlo

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