#Entrevista2: Pablo Vainstein

– Te toca pasar unos días en Buenos Aires, volviendo de un lugar lejano como Groenlandia, con la satisfacción del primer puesto obtenido en el Panamericano de Selecciones 2018. ¿Cómo viviste este justo logro?

– Creo que hicimos un torneo casi perfecto. En el grupo sabíamos que, al no estar Cuba, el rival más duro era Chile. No fue nuestro mejor partido pero supimos resolverlo bien al final. La semifinal con Groenlandia, a priori, iba a ser un partido difícil como lo fue en Tecnópolis, pero ganamos con contundencia. Y en la final con Brasil estuvimos sólidos en todas las fases del partido. Aunque sobre el final cortaron un poco la diferencia que había, fuimos muy superiores durante todo el partido.

 

 

– Sabían que se podía dar nuevamente una final con Brasil. ¿Cómo te predispone un partido con tanta historia?

– Los partidos con Brasil siempre son especiales. Unos días atrás habíamos jugado la final en los juegos Odesur en Cochabamba y nos tocó perder. Creo que esta final fue una linda revancha por cómo se dio todo el partido.

 

– ¿En qué aspectos se trabaja diferente con la dirección técnica de Manolo Cadenas?

– Manolo es una entrenador muy intenso que busca que el equipo en todo momento sea disciplinado y ordenado. Se entrena muy duro y busca mantener siempre en tensión al equipo. Después de lograr la clasificación a Lima y al Mundial, los objetivos de Los Gladiadores se centran en esas dos competencias. Primero el Mundial, en enero, en Alemania/Dinamarca y después pensar en los Juegos Panamericanos que clasifican a los Juegos Olímpicos en Lima 2019.

 

– ¿Cómo ves el futuro de Los Gladiadores, y cuál es tu meta en la Selección?

– Creo que la sumatoria de partidos y la experiencia ayudan a conseguir mejores resultados. Varios de los chicos que estuvimos en este panamericano también fuimos a los Juegos Olímpicos de Río. El equipo fue evolucionando y también conociéndose más, y eso ayuda a tener mejores resultados.

Pablo Vainstein
Pablo Vainstein entrenando en el Cenard.

 

– Jugar en Ward representó años de formación y crecimiento para vos. ¿Se extraña un poco? ¿Cómo sintetizás esa etapa?

Siempre se extraña. Ward fue mi primer club y el que me ayudó a estar ahora en el lugar que estoy. Siempre le voy a estar agradecido. La etapa en Colegio fue muy linda, logrando muchos títulos y compartiendo momentos con grandes amigos que me dio el handball y el colegio.

 

– Actualmente es el turno de España. ¿Cómo está el equipo y cómo es el ritmo de entrenamiento allá?

– La verdad es que en Cuenca encontré un lugar donde me siento muy cómodo. Hace tres años juego ahí y ya uno se acostumbra a la Ciudad y también a la liga Asobal. En la última temporada se logró algo histórico para el club, el quinto puesto en la liga y también la clasificación por primera vez a una copa europea. En cuanto al entrenamiento, es muy profesional. Se entrena todos los días por la tarde y por la mañana siempre hay tres estímulos semanales de trabajo de pesas.

 

– Te has acoplado muy bien al ritmo europeo, haciendo muchos goles en la liga ASOBAL. La zurda fue tomando vuelo, ¿no?

– Me siento muy cómodo en la liga Asobal. Estas tres temporadas me ayudaron mucho a crecer como jugador. Estoy en un club en el que, por suerte, tengo muchos minutos y también la posibilidad de tomar muchos lanzamientos.

 

– ¿En qué posición te sentís más a gusto: de pivot o de extremo derecho?

– De pivot no juego hace mucho tiempo, pero siempre fue una posición que me gustó. Cuando estoy en el extremo suelo desdoblar para generar situaciones para mis compañeros. Después de tantos años en el extremo me siento cómodo en esa posición, y también de lateral, ya que en el Cuenca muchas veces juego ahí. Mientras me toque jugar, cualquier posición me gusta.

 

Pablo Vainstein
El “Colo” en el Ciudad Encantada.

– ¿Se trabaja distinto en Europa? ¿En qué aspectos?

– Se trabaja diferente porque en España hay mucho más tiempo de entrenamiento. El handball allá es profesional y uno se dedica exclusivamente a entrenar. En los equipos de Argentina, se hace como un hobby y hay, como máximo, tres entrenamientos semanales, que generalmente son por la noche, después de toda la jornada laboral.

 

– ¿La idea es permanecer en España o tenés alguna meta en particular respecto a dónde jugar?

– Siempre me gustó ir año a año, pensando en objetivos a corto plazo. Por el momento me siento muy cómodo en España y uno nunca sabe qué puede pasar más adelante. Me gustaría seguir jugando profesionalmente unos años más y seguir estando en consideración del entrenador de la Selección.

 

– Hoy, en tu cumpleaños, ¿cuál es tu deseo deportivo para este año?

– A nivel club, deseo que tengamos una temporada mejor que la del año pasado. Va a ser muy difícil, pero teniendo la liga Asobal y también la Copa EHF va a ser un lindo desafío. Y en cuanto a la Selección, mi mayor deseo es poder ser parte del equipo en el mundial de Dinamarca/Alemania y también participar en los Juegos Panamericanos de Lima buscando una nueva clasificación a un juego olímpico.

 

 

¡Gracias, Colo!