Un nuevo Mundial que invita a la ilusión

La vigésimosexta edición del Mundial de Handball comenzará mañana con dos partidos: Alemania enfrentará a la Corea Unificada en Berlín, mientras que Dinamarca hará lo propio con Chile en Copenhague. Un breve repaso histórico y por cada seleccionado que buscará destronar a Francia.

Un nuevo Mundial de Handball comenzará mañana. Un torneo que tuvo su primera edición en 1938, en una Alemania que se encontraba bajo el régimen nazi y que coronaría al conjunto local como primer campeón. Los partidos eran disputados al aire libre con 11 jugadores por equipo. El estallido de la Segunda Guerra Mundial, al año siguiente, postergó la cita ecuménica hasta 1954. Ese año, Suecia recibió el campeonato con la novedad de su disputa en recintos techados, con siete jugadores por equipo, y declarando campeón al local. Desde ese entonces, el Mundial se disputa de forma ininterrumpida.

Por primera vez, habrá dos países organizadores. Alemania contará con cuatro sedes: Berlín y Münich, dónde se disputarán los grupos A y B, Colonia y Hamburgo, que se sumarán luego de la Ronda Preliminar. Por su parte, Dinamarca poseerá dos: Copenhague y Herning, en las cuales se jugarán los grupos C y D respectivamente. También será el último Mundial con 24 equipos; el siguiente, a realizarte en Egipto dentro de dos años, tendrá 32 participantes.

 

Grupo A – Francia, Rusia, Alemania, Serbia, Brasil y Corea.

Un grupo que reúne a tres campeones, dos seleccionados fuertes y una novedad política, en el cual se espera que un trío de europeos sea el que acceda a la siguiente fase, aunque Brasil puede dar el batacazo.

Francia, seis veces campeón (1995, 2001, 2009, 2011, 2015 y 2017), ganador de cuatro de las últimas cinco citas mundialistas (a excepción de la disputada en España 2013) y bicampeón reinante, está pasando por un recambio generacional de alto nivel. Ludovic Fábregas, Melvin Richardson y Dika Mem son las referencias jóvenes del conjunto dirigido por Didier Dinart, que buscará ser el primer seleccionado ganador de tres mundiales consecutivos y continuar con el legado iniciado por Claude Onestá, Thierry Omeyer y Nikola Karabatic.

Si de legados hablamos, Rusia es una referencia. Pese a ser ganador mundial en dos ocasiones (1993 y 1997), las épocas de gloria parecen haber quedado en el pasado. Eduard Koksharov, campeón en el ’97, se hizo cargo del equipo luego de la eliminación en la previa al Europeo del año pasado y logró llevar a Rusia a la cita ecuménica tras superar a República Checa. Timur Dibirov, máxima figura del seleccionado, intentará emular a su entrenador y llevar los goles desde el extremo izquierdo.

Tres veces campeones (1938, 1978 y 2007), locales como en el último Mundial que ganaron. Alemania mezcla la experiencia de jugadores de la talla de Uwe Gensheimer y Silvio Heinevetter, el afianzamiento de integrantes del plantel campeón en el Mundial Junior de 2009 (Patrick Groetzki y Steffen Fäth) y jóvenes talentos a los que Christian Prokop, entrenador que reemplaza a Dagur Sigurdsson, busca darles rodaje para pelear por medallas en los Juego Olímpicos de Tokio 2020.

Tras las ausencias en Qatar 2015 y Francia 2017, Serbia volvió a un Mundial. Sin los nombres rutilantes que lograron el subcampeonato en el europeo 2012, dejando atrás a Portugal en la clasificación, Las Águilas dirigidas por Nenad Perunicic y Nedeljko Jovanovic volaron hacia Alemania con un recambio generacional, liderado por Bogdan Radivojevic y Darko Djukic, e intentarán lograr la difícil tarea de meterse en el Main Round.

Brasil, durante la disputa de la Gjensidige Cup en Oslo. La verdeamarelha tiene una difícil tarea de cara al Grupo A. Foto: Norges Håndballforbund.

Brasil estuvo cerca de meterse entre los ocho mejores en los últimos dos mundiales. Ahora, con la vuelta del Main Round a la cita, deberá ganar tres partidos para pelear por los puestos importantes. Washington Nunes, que continúa el trabajo realizado por Jordi Ribera como seleccionador y captador de talentos, dirigirá al seleccionado por segundo mundial consecutivo tras empezar el ciclo de forma interina. Con jugadores consolidados en ligas europeas, como Thiagus Petrus y José Toledo, la verdeamarelha llega como subcampeona panamericana y dispuesta a meterse en la siguiente fase.

La República de Corea volvió a los Mundiales después de lograr el tercer lugar del Campeonato Asiático. Pero, tras una gestión de la IHF apoyada por el COI, la República del Sur se unificará con su par Popular Democrática del Norte para jugar bajo una misma bandera, como pasara en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. Con 20 jugadores en la lista definitiva, 16 surcoreanos y cuatro norcoreanos, los entrenados por Young Shin Cho buscarán intentar ser sorpresa representando una movida política.

 

Grupo B – España, Croacia, Macedonia, Islandia, Bahrein y Japón

Dos campeones, dos europeos de nivel y dos asiáticos con diferentes objetivos. El Grupo B marca el camino de españoles y croatas que, a priori, son candidatos a pasar de ronda y deja el último lugar en un mano a mano entre nórdicos y balcánicos.

Los Hispanos llegan como campeones europeos bajo el mando de un Jordi Ribera que le dio rodaje a jóvenes valores, como los hermanos Dujshebaev y Ferrán Solé, acoplándolos a la experiencia de jugadores como Virán Morros y Valero Rivera. Repetir lo realizado en 2005 y 2013 será difícil, pero España ha demostrado que no hay imposibles para ellos y que nunca hay que subestimar a sus seleccionados.

Croacia logró su único título en Portugal 2003. Siempre estuvo en la pelea de los máximos torneos pero, por lesiones de figuras o superioridad del rival, no ha concretado el triunfo. Lino Cervar, entrenador campeón en 2003, renovó su continuidad en el banco croata para intentar regresar a aquellas épocas de gloria. Ya sin Igor Vori y Mirko Alilovic, el liderazgo del plantel, que clasificó al Mundial superando a Montenegro, recae en manos de Domagoj Duvnjak.

Con Kiril Lazarov como máximo emblema, los macedonios clasificaron a su cuarta cita mundialista consecutiva luego de superar a Rumania. Macedonia viene de tener en su dirección técnica al croata Lino Cervar pero, ahora, la dupla española integrada por Raúl González y Roberto García Parrondo será la que deberá guiar a este seleccionado para que logre dar el salto de calidad que le falta para meterse en la pelea grande.

La pertenencia de los seleccionados nórdicos en el handball es muy importante e Islandia no le escapa esto, pese a sólo poseer dos medallas (plata en Beijing 2008 y bronce en el Europeo 2010). Tras estos logros, Gudmundur Gudmundsson se sentó en el banco de Dinamarca y Bahrein logrando el oro en Río 2016 para los daneses y la clasificación a Alemania-Dinamarca con los bareiníes. Tras superar a Lituania en la clasificación, la vuelta de este entrenador, y con Aron Palmarsson como figura y Gudjon Valur Sigurdsson como referente histórico, es motivo suficiente para que los islandeses quieran escribir otra página de gloria en el handball.

El seleccionado de la península arábiga jugará su segundo mundial consecutivo tras el de Francia 2017, luego de ausentarse en Qatar 2015 por motivos políticos entre ambos países. Para lograr clasificar a esta cita, con Gudmundur Gudmundsson como entrenador, el conjunto del cercano oriente obtuvo la medalla de plata en el Campeonato Asiático de 2018 de Suwon (cayendo 31-33 ante Qatar). Ahora, con Hussain Alsayyad como figura desde el centro del ataque y el islandés Aron Kristjansson en el banquillo, Bahrein tiene la difícil, y casi imposible, tarea de pasar de ronda.

Un nuevo Mundial amanece en Japón, la Tierra del Sol Naciente. Y el objetivo está en el horizonte: preparar un equipo competitivo de cara a los Juegos Olímpicos que recibirán el año que viene. Aunque la clasificación a este torneo casi se ve truncada: el sexto lugar que obtuvo el conjunto dirigido por el islandés Dagur Sigurdsson en el Campeonato Asiático de 2018 casi los deja con las manos vacías. Pero la invitación otorgada por la IHF les dio una nueva posibilidad de darle rodaje a un equipo formado por jóvenes jugadores, como el extremo derecho del Dabas VSE KC húngaro, Shinnosuke Tokuda.

 

Grupo C – Dinamarca, Noruega, Austria, Túnez, Chile y Arabia Saudita

Tres europeos: uno acostumbrado a la pelea por medallas, otro que quiere demostrar que está para cosas serias y un tercero que consiguió su cuarta clasificación mundialista. Un africano que siempre es un hueso duro de roer y una revancha de Francia 2017. El Grupo C muestra un panorama atractivo de cara a su disputa en Dinamarca.

El objetivo de los locales es claro y conciso: ganar el título que les falta ante su gente. La tarea no será sencilla para el seleccionado dirigido por Nicolaj Jakobsen, pero no imposible. Los daneses cuentan con un plantel muy amplio entre figuras de la talla de Mikkel Hansen y Niklas Landin y jóvenes jugadores, con Magnus Landin como referencia, que intentarán llevar a su nación a su cuarta final mundialista (dos logradas en los últimos cuatro).

El otro equipo escandinavo presente en el Mundial es Noruega, el actual subcampeón. Christian Berge como entrenador le dio otra impronta a este seleccionado y lo metió en la pelea grande de los torneos; aunque el séptimo lugar logrado en el Europeo de 2018 lo mandó a jugar el repechaje contra Suiza. El aporte de Torbjoen Bergerud desde el arco y los 21 goles de Sander Sagosen, su principal figura, en la serie les entregó el pasaje a Dinamarca para intentar olvidar ese pasar dubitativo en Croacia y volver a demostrar que son un candidato al podio.

La historia austríaca en el handball marca que fueron subcampeones en 1938. El handball, desde esa época hasta hoy en día, cambió muchísimo y tiene otra dinámica a la que esta nación aún intenta acostumbrarse. Patrekur Johannesson es el encargado de guiar a este seleccionado a los principales puestos después de mucho tiempo, que selló su boleto a tierras danesas luego de vencer en la clasificación a Belarús. El peso ofensivo recae en Alexander Hermann y el joven lateral del Kiel alemán, Nikola Bilyk.

Las Águilas de Cartago lograron su décimo título en el campeonato africano disputado en Libreville, capital de Gabón, y vuelan a Dinamarca con la intención de pasar de ronda y, por qué no, emular aquel rendimiento del Mundial del 2005, en el cual finalizaron en el cuarto lugar. Los arqueros de ese Mundial, Makrem Missaoui y Marouen Maggaiz, continúan custodiando el arco de Túnez. El conjunto entrenado por Toni Gerona deberá apuntar a ganar tres partidos respaldándose en jóvenes talentos, como Skander Zaïdi y Anouar Ben Abdallah, y sin Wael Jallouz, su máxima figura.

La selección trasandina buscará superar la fase de grupos por primera vez en su historia.
Foto: Federación Chilena de Balonmano.

Chile se metió en los primeros planos mundiales gracias al trabajo de Fernando Capurro. La llegada de Mateo Garralda al banco le dio un salto de calidad extra a esa muy buena base, consiguiendo vencer a Belarús en Francia 2017 y teniendo chances de clasificar a octavos de final. Pero la posterior derrota contra Arabia Saudita los privó de conseguir el pase de ronda. Terceros en el Panamericano de 2018, Dinamarca ofrece una oportunidad y una revancha para meterse en el Main Round; siendo tal vez el último campeonato de figuras del nombre de Marco Oneto y Felipe Barrientos.

Los saudíes llegan luego de finalizar cuartos en Suwon 2018 bajo la dirección técnica del español Fernando Barbeito. El alejamiento del ex jugador del Barcelona y la llegada del esloveno Boris Denic ofrece un cambio generacional importante en un seleccionado que posee jugadores de su liga local. La camada que tiene como referentes al central Hisham Al-Obaidi y al lateral izquierdo Hussain Al-Hannabi disputará uno de sus últimos mundiales, y le dará paso a los jóvenes que el balcánico quiere ensamblar para disputar la clasificación a la cita olímpica de Tokio 2020, con el extremo izquierdo Abdullah Al-Abbas como figura.

 

Grupo D – Suecia, Hungría, Qatar, Argentina, Egipto y Angola

Sin dudas, el grupo más parejo del Mundial. Un histórico que quiere confirmar su buen pasar, un europeo que pretende dejar de ser promesa, un africano que querrá hacer un buen papel en el torneo y un trío de equipos que se enfrentaron en la última cita mundialista.

Si hay algo que sufrió Suecia fue la espera por una renovación que haga olvidar a su generación dorada, esa que consiguió dominar la escena handbolística y logró alzar en dos oportunidades el título (1990 y 1999); y eso es lo que se espera de los dirigidos por el islandés Kristjan Andresson. Clasificados luego de derrotar a Países Bajos en el repechaje, de la mano de jóvenes estrellas como Jim Gottfridsson y Lukas Nilsson, los suecos buscarán confirmar que pueden emular lo hecho por los Bengan Boys en la década del ’90.

Un subcampeonato, en 1986, dos semifinales olímpicas y nada más. Hungría siempre ha prometido meterse en la pelea grande pero en pocas ocasiones lo ha hecho. Istvan Csoknyai y Vladan Matic dirigen al equipo tras la salida de Ljubomir Vranjes, quien logró clasificar al seleccionado dejando atrás a Eslovenia. Su leyenda, Laszlo Nagy, tendrá su última función dentro del 40×20 y la responsabilidad caerá en las manos de Gabor Csaszar, central del Kadetten Schaffhausen suizo.

Tercer Mundial consecutivo para el seleccionado más internacional de todos. Qatar ha logrado su clasificación para Alemania-Dinamarca luego de consagrarse campeón asiático en Suwon, superando en una peleada final a Bahrein. Con la continuidad del cubano Rafael Capote y el bosnio Danjiel Saric, los emblemas del subcampeonato conseguido en 2015, este equipo dirigido por el español Valero Rivera intentará meterse nuevamente en una siguiente ronda y demostrar que puede volver a meterse en el podio.

Manuel Crivelli, una de las caras nuevas del plantel de Manolo Cadenas. Foto: Czech Handball Federation

Argentina llega a esta cita tras recuperar el título panamericano en Nuuk, Groenlandia. Luego de la victoria sobre Brasil, llegaron los problemas: las lesiones de Diego Simonet, Federico Pizarro y Pablo Vainstein diezmaron al seleccionado dirigido por Manolo Cadenas; pero los Gladiadores están acostumbrados a sobrellevar este tipo de adversidades. Gonzalo Carou y Sebastián Simonet intentarán guiar a este grupo a una nueva Main Round, como sucediera en Suecia 2011, y dejar atrás la pálida imagen de Francia 2017.

Egipto quiere repetir lo hecho en Francia 2017, para demostrar que su buen juego no es casualidad. Tras quedarse con la medalla de plata en el Campeonato Africano del año pasado, los dirigidos por el español David Davis llegan a tierras danesas con la idea fija de pasar de ronda. Los Faraones contarán con sus figuras para este torneo: Karim Hendawy, Ali Zein Mohamed y Mohamed Shebib, que sueñan con igualar la tarea realizada en 2001, cuando finalizaron cuartos de la mano de Marawan Ragab y Hussein Zaky.

El tercer lugar conseguido en Gabón 2018 depositó a Angola en un Mundial por cuarta vez consecutiva. El seleccionado dirigido por Filipe Pinto está compuesto por jugadores que compiten en la liga local; a excepción del central Edvaldo Ferreira, perteneciente al Smouha Club de Egipto. Con muchos jóvenes, siete de ellos participantes del Mundial Junior de 2015, los angoleños buscarán hacer un buen papel en la competición.

 

* En Argentina, la televisación está confirmada por parte de DirecTV y TV Pública. Además, DeporTV pasará algunos partidos en diferido. ¡Difusión inédita en nuestro país!

 

Fixture

Jueves 10 de enero
Corea 19 – Alemania 30 (A)
Chile 16 – Dinamarca 39 (C)

Viernes 11 de enero
11.30 Japón – Macedonia (B)
11.30 Angola – Qatar (D)
14.00 Serbia – Rusia (A)
14.00 Islandia – Croacia (B)
14.00 Arabia Saudita – Austria (C)
14.00 Argentina – Hungría (D)
16.30 Brasil – Francia (A)
16.30 Bahrein – España (B)
16.30 Túnez – Noruega (C)
16.30 Egipto – Suecia (D)

Sábado 12 de enero
11.00 Austria – Chile (C)
11.30 Rusia – Corea (A)
13.30 Noruega – Arabia Saudita (C)
14.15 Alemania – Brasil (A)
16.15 Dinamarca – Túnez (C)
16.30 Francia – Serbia (A)

Domingo 13 de enero
10.00 Macedonia – Bahrein (B)
11.30 Qatar – Egipto (D)
12.30 Croacia – Japón (B)
14.00 Hungría – Angola (D)
15.00 España – Islandia (B)
16.30 Suecia – Argentina (D)

Lunes 14 de enero
11.00 Túnez – Chile (C)
11.30 Serbia – Brasil (A)
11.30 Islandia – Bahrein (B)
11.30 Hungría – Qatar (D)
13.30 Noruega – Austria (C)
14.00 Rusia – Alemania (A)
14.00 Croacia – Macedonia (B)
14.00 Argentina – Egipto (D)
16.15 Dinamarca – Arabia Saudita (C)
16.30 Francia – Corea (A)
16.30 España – Japón (B)
16.30 Suecia – Angola (D)

Martes 15 de enero
11.30 Serbia – Brasil (A)
12.15 Arabia Saudita – Túnez (C)
14.00 Rusia – Alemania (A)
14.30 Noruega – Chile (C)
16.30 Francia – Corea (A)
16.45 Austria – Dinamarca (C)

Miércoles 16 de enero
11.30 Japón – Islandia (B)
11.30 Angola – Argentina (D)
14.00 Croacia – Bahrein (B)
14.00 Hungría – Egipto (D)
16.30 Macedonia – España (B)
16.30 Qatar – Suecia (D)

Jueves 17 de enero
11.00 Chile – Arabia Saudita (C)
11.30 Brasil – Corea (A)
11.30 Bahrein – Japón (B)
11.30 Egipto – Angola (D)
13.30 Austria – Túnez (C)
14.00 Alemania – Serbia (A)
14.00 Macedonia – Islandia (B)
14.00 Qatar – Argentina (D)
16.15 Dinamarca – Noruega (C)
16.30 Francia – Rusia (A)
16.30 España – Serbia (B)
16.30 Suecia – Hungría (D)

Lucas Thiele

Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.

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