El desafío de volver

Tras un largo período de inactividad, la selección argentina femenina de handball volvió a los entrenamientos esta semana en el Cenard.

Parece que fue en otra vida, pero en marzo de este año, La Garra estuvo a días de subirse a un avión para disputar el preolímpico en Valencia, España, país que en ese momento se encontraba en el epicentro de la pandemia por Covid 19.

El 13/3, la Federación Internacional de Handball, luego de haber ratificado la realización del certamen días antes, suspendió sus actividades previstas para este año, de manera provisoria.  Entre ellas, la disputa del Preolímpico que otorgaba dos plazas para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que finalmente se llevarán a cabo en el 2021, siempre y cuando el contexto sanitario global posibilite su realización.

La IHF fue una de las últimas autoridades deportivas que se pronunció acerca de la cancelación de sus actividades. De hecho, el seleccionado argentino había demostrado su preocupación y sus intenciones de no disputar el certamen bajo el contexto pandémico que recién estaba en sus primeras instancias. Mediante un comunicado oficial, la Confederación Argentina de Handball se dirigió tanto a la IHF como a la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM) y a la Confederación Sur y Centroamericana de Balonmano (Coscabal) solicitando la postergación de los Torneos Preolímpicos.

Finalmente, esta semana, La Garra, luego de varios meses de inactividad, volvió a los entrenamientos en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo. Con distanciamiento social y al aire libre, en la pista de atletismo, un grupo reducido de jugadoras retornaron bajo las indicaciones de Eduardo Dady Gallardo.

La nómina de diez jugadoras que se hicieron presentes en el Cenard estuvo compuesta por: Victoria Crivelli, Florencia Ponce de León, Micaela Casasola, Mayra González, Leila Niño, Sofía Cabrera, Lucía Della Crode, Camila Pippo, Antonela Mena y Macarena Sans.

Los entrenamientos arrancaron bien, tenemos mucha distancia entre nosotras para poder cumplir el protocolo. El primer mes vamos a entrenar al aire libre y el próximo ya podemos utilizar el gimnasio y la cancha”, afirmó la arquera Leila Niño.

Los trabajos comenzaron con movimientos físicos para recuperar el volumen perdido en el tiempo de inactividad, que por cierto supone un gran desafío, debido a que no se registra un receso de semejantes características. Mas aún cuando muchas jugadoras no tienen un horizonte claro de vuelta a la competición, como sucede por ejemplo con las que militan en el ámbito metropolitano.

Al respecto de la modalidad de trabajo en esta “nueva normalidad” Niño sostuvo: “Cada una tenemos nuestra pelota y nuestras bandas. El Cenard nos da una colchoneta y una valla para cada una “.

Respecto al calendario que tiene por delante La Garra, el preolímpico se postergó para marzo del año que viene. Todo indica que finalmente se realizará para esa fecha, debido a que la IHF ya confirmó el fixture para el Mundial masculino a desarrollarse en Egipto en el comienzo del 2021. De momento, del clasificatorio al mundial femenino no hay novedades.

 

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