Sigue siendo el rey

La Universidad de Luján reconquistó el título metropolitano tras vencer a la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester. En medio de la lucha por mejorar sus condiciones de entrenamiento, y sin la figura de Federico Pizarro, los dirigidos por Elio Fernández dieron una muestra de carácter (y de handball).

 

Ballester-UNLu. UNLu-Ballester. En los últimos años hemos visto este duelo en múltiples definiciones. Una y otra vez, ambos planteles nos han regalados partidos inolvidables y este, nuevamente, no fue la excepción. ¿Condimentos en la previa? Muchos: ambos llegaban en igualdad de puntos (UNLu había caído en la séptima fecha ante Vi.Lo. -con un rendimiento superlativo del arquero Anzaldo- y Ballester había cosechado dos empates, ante Ward y River), con ganas de recuperar el título metropolitano, con una cantidad de goles a favor muy superior al resto de los equipos y con un Mundialista lleno, preparado para la acción.

Un párrafo aparte: en medio de los títulos, de los jugadores convocados a la Selección y del sueño panamericano, toda la familia del handball de UNLu viene peleando hace MUCHO para poder mejorar sus instalaciones, en un conflicto institucional que parece no tener fin (pueden leer más acá) y que se ha agravado en el último tiempo. Sí, sé que la mayoría de los clubes están más identificados con esta realidad, que con una cancha del nivel de Ballester, por ejemplo. Lejos de romantizar esta situación tan propia del amateurismo, creo que la inversión en infraestructura es crucial en el desarrollo de nuestro deporte. Y más aún en un caso como este, en el que los propios jugadores ofrecen los recursos económicos y aún así no consiguen el permiso para utilizarlos. Pero bueno, esta es una historia aparte.

Ya de regreso al 40×20, Miguel Zuppinger propuso una 6-0 agresiva, con los hermanos Cánepa en el medio de la  defensa y con Tomás Mendieta en el arco. Del otro lado, lejos de la posición que ocupa en la Selección Argentina, Federico Fernández comandaba las riendas del ataque, con dos buenos lanzadores como Ricobelli y Acetti en los laterales. En defensa, UNLu intentaba neutralizar a Santiago Cánepa, por lo que los hermanos Bono tomaron mayor protagonismo, buscando al siempre efectivo Mariano Cánepa en el pivot. Pero claro, ambos equipos buscaban siempre su fuerte: el contraataque y la subida rápida.

Ballester consiguió ponerse adelante en el marcador (4-1), pero Ignacio Pizarro y Mauro Mingorance dieron el presente para empatar el partido en 4. Un nuevo parcial de 3-0 para el local provocó el primer TO de Elio Fernández, tras el cual los de azul volvieron a igualar en 7. El partido continuó con su ritmo frenético (y con muchos goles muy lindos, roscón de IP7,  tendida de Bono), pero UNLu recién consiguió pasar al frente a los 26 minutos, cuando se adelantó 14-13. Aunque Lucas Aizen empató rápidamente con un caderazo, los visitantes lograron irse al entretiempo ganando por la mínima, 16-15.

Uno de los primeros goles del segundo parcial vino por un lanzamiento de espaldas de Pablo Portela, estableciendo la pauta de que el show continuaría en el Mundialista. Los arqueros se sumaron al espectáculo: tras un primer tiempo con poca intervención, Juan Bar y Tomás Villarroel comenzaron a regalar atajadas. Sin embargo, UNLu le agregó solidez defensiva a la actuación del portero para sacar una renta de tres goles en la mitad del segundo tiempo.

Aunque Ballester intentó seguir con su juego, nunca pudo revertir el resultado. Algunos errores en ataque le costaron muy caro y, a pesar de continuar convirtiendo en el arco contrario, ya no pudo hacerse fuerte en el propio. El resultado final, 30-27, desató el festejo de la Universidad de Luján, que volvió a coronarse campeón metropolitano tras los títulos de Ferro y Dorrego en 2018.

Por su parte, Ballester se quedó con el segundo puesto, con 423 goles a favor en su haber (líder en este rubro, con 21 tantos más que el campeón). Solamente aplausos para este equipo, uno de los más competitivos de la liga hace mucho tiempo, que continúa sumando valores jóvenes a su plantel.

Chapeau UNLu y chapeau a su DT, Elio Fernández, que pudo suplir la ausencia de una figura de la talla de Federico Pizarro dando mayor protagonismo a otros jugadorazos que tiene en su plantilla y demostrando que este equipo aún tiene mucho para dar. ¡Hasta el Clausura!

Stefanía León

Tesista de Ciencias de la Comunicación en U.B.A. y jugadora de Handball en la Municipalidad de San Miguel. Obsesiva de las redes sociales, buscando innovar siempre. Ex C5N y abriendo camino en A.F.A.

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