Empate con polémica en La Paternal

A las 20.15, en el Globo, la Liga de Honor Damas de Argentinos Jrs. y San Miguel empataron en 23 tantos, en un partido duro que tuvo a los árbitros como protagonistas.

Este encuentro se presentaba como clave para ambos equipos de cara a la permanencia. Ahora bien, ¿por qué digo esto si aún falta una eternidad para que se defina la permanencia? Sencillo, porque así se vivió, al menos, del lado de las dirigidas por Javier Lópes; especialmente, porque el Bicho no está contando con Lila Lacazette (quien se fue a jugar a Europa), ni tuvo en sus filas a Carolina Hoh (otra de las principales artilleras y organizadoras del juego en su equipo).

Pese a esta situación desfavorable, el equipo de La Paternal logró quedarse con un agónico empate en 23, tras un penal sin tiempo convertido por Antonella Gambino. Uno pensaría que habría que centrarse en el desarrollo del partido y la enorme remontada que tuvieron las locales que, en los últimos seis minutos de juego, lograron empatar un encuentro que perdían por cinco goles. Pero no. Una vez más, hay que hablar del arbitraje. En este caso, los protagonistas fueron Luis Rodríguez y Oriana Desimone, quienes se destacaron más de la cuenta. Cabe destacar que las quejas ya venían del partido de Liga de Honor Caballeros entre Argentinos y UNLu, que estuvo cerca de escaparse de las manos (pero que, por suerte, no pasó a mayores).

 

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Ahora bien, volviendo al partido de Liga de Honor Damas en cuestión, hay que decir que el mismo contó con casi cincuenta y cinco minutos de “normalidad” en cuanto al desarrollo del juego (en el que, con aciertos y desaciertos, poca injerencia arbitral hubo). El primer tiempo presentó un partido muy trabado, de juego áspero, donde ningún equipo lograba imponerse de manera definitiva sobre el otro. En esta primera mitad, el Bicho contó con un goleo parejo entre sus jugadoras, siendo clave el juego con su pivot, “Lale” De Uriarte. Por el otro lado, la Muni era sostenida por las atajadas de Rosario Fabrizio y los goles de Paula Visentín (el gran baluarte ofensivo y defensivo de su cuadro). Gran parte de este comienzo de partido contó con superioridad de las locales (que, de todas formas, no lograban alejarse demasiado en el tanteador), pero, poco a poco, San Miguel logró darlo vuelta. Así, el primer tiempo finalizó 9-10 en favor de las visitantes.

El complemento tuvo un inicio similar al primer tiempo, o sea, un partido trabado, en el que costaba que los equipos se sacaran diferencia alguna. Paulatinamente, las de Javier Lópes comenzaron a despegarse a partir de un buen manejo del contragolpe, especialmente en segunda oleada. La máxima diferencia del partido fue conseguida hacia los diez minutos del segundo tiempo, cuando San Miguel se puso 18-12 arriba, aprovechando su superioridad numérica. De a poco, las dirigidas por Alejandra Domínguez fueron recortando la distancia para ponerse a tres goles de la Muni con 15 minutos por jugarse. Sin embargo, con nueve minutos en el reloj, las visitantes volvieron a estirar su ventaja a seis tantos (23-17). Este sería el último gol que convertirían las jugadoras de San Miguel en el partido (he aquí donde, más allá de lo arbitral, Argentinos supo aprovechar la ineficiencia de su adversario y remontar un encuentro que parecía perdido).

De esta manera, y con seis minutos por jugarse, Javier Lópes pidió tiempo muerto para organizar el cierre del partido. Hasta este momento, todo transcurría con relativa normalidad. Es más, con cinco goles de ventaja (23-18) y seis minutos restantes, uno pensaría que el partido estaba resulto; a menos que hubiera una remontada épica del otro equipo, o una saga de errores groseros del que llevaba la ventaja. Si bien es cierto que estos componentes están presentes, y hay que destacar la entrega del Bicho que no dio por perdido el partido (sumado a los errores propios de San Miguel), también es verdad que los árbitros van a ganar un protagonismo inusitado en este punto.

Tras el tiempo muerto, San Miguel perdió nuevamente la pelota, lo cual fue sucedido por la segunda exclusión de Paula Visentin (quien vio la roja finalmente por quejarse tras su sanción). Hay dos factores a resaltar en esta situación: 1- su primera exclusión estuvo mal sacada (fue hacia los 15 minutos del complemento, cuando la echaron a ella en vez de a una de sus compañeras que había cometido la infracción); y 2- el segundo dos minutos por “cortar la contra” estuvo más cerca de la falta de ataque y fue generado por la jugadora del Bicho (quien consiguió inteligentemente anular a la mejor jugadora del rival en un momento clave del partido). Estos, si bien son errores que pueden suceder en nuestro deporte, terminaron enrareciendo el encuentro. Así, San Miguel debía enfrentar cuatro de los últimos cinco minutos de juego en inferioridad numérica. Sumado a esto, Rosario Fabrizio fue excluida por “exceso verbal” en la jugada siguiente a la sanción recibida por Paula Visentin. El gran problema fue que, al menos en esta ocasión, no se percibió audiblemente nada que ameritara tal sanción. Por ende, las visitantes tuvieron una doble inferioridad con poco más de cuatro minutos por jugarse.

A partir de ese momento, el partido se ensució. Hubieron pérdidas de ambos lados, pero, en última instancia, fue Argentinos Jrs el que supo aprovecharlas, abriendo su defensa y forzando al adversario al error. Es más, si el Bicho hubiera estado más fino, hasta podría haberse llevado el partido, puesto que tuvo dos contraataques claros en los que no facturó. Finalmente, con 20 segundos por jugarse, las locales se pusieron a un tanto de San Miguel. La consigna era clara para las visitantes: intentar que el tiempo pasara y jugar con el pasivo. Sin embargo, Camila Conte caminó en el ataque y le otorgó a Argentinos la posibilidad de empatar el partido. Y, en la última jugadad, otra vez hubo protagonismo arbitral. El mismo se debió a que, yendo de contra, hubo un choque de una jugadora de San Miguel con otra de Argentinos, lo que llevó a la sanción de roja y penal (que fue ejecutado y convertido sin tiempo por Antonella Gambino). La gran duda está en que la jugadora de San Miguel va de frente en busca de la pelota, sumado a que habían otras jugadoras de la Muni ya paradas por seis metros para cortar la contra luego. Entonces, ¿la situación amerita penal y expulsión?

Finalmente, el partido terminó en un empate que, si bien en los papeles sonaba a “poco” para Argentinos, el Bicho debió festejarlo por lo agónico a la hora de obtenerlo. Mientras que, para San Miguel, solo quedará un gusto amargo con el primer empate que rescatan del torneo. En la próxima fecha, Argentinos Jrs recibirá a ViLo. Por su parte, San Miguel hará de local ante Ferro.

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