¿Qué pasó con Mendoza?

El Tribunal de Penas de la Confederación Argentina de Handball dio a conocer las sanciones correspondientes a jugadores, entrenadores y dirigentes de la A.Me.Bal luego del episodio ocurrido en el Argentino de Selecciones Juniors. Hablamos con los protagonistas.

 

Por Lucas García, Matías Medinilla, Javier Sallustro y Stefanía León.

 

El hecho

Esta historia comienza el miércoles 24 de octubre en Chapadmalal. Los seleccionados juniors de la Asociación Mendocina de Balonmano habían ganado todos sus encuentros hasta el momento y tenían la posibilidad de finalizar en el primer lugar de sus grupos. En el hipotético camino hacia la final, aparecía Fe.Me.Bal. como probable rival en las semifinales. Ese día, Mendoza perdió sus dos encuentros: las chicas cayeron 29-26 ante Atlántica (que luego sería derrotado 50-20 por Fe.Me.Bal. en la semifinal) y los varones perdieron 26-19 con Chubut.

Inmediatamente después de dichos partidos, en las redes sociales surgieron varias denuncias que acusaban a los seleccionados de A.Me.Bal. de “jugar a perder” para evitar el cruce más difícil, al menos a priori. Respaldando estas versiones, una nota fue elevada al Presidente del Tribunal de Penas, Daniel Cánepa. Firmada por dirigentes y entrenadores de Córdoba, Neuquén, Chubut, As.Bal.Nor., As.Bal, entre otras federaciones, la misiva afirmaba que los mendocinos “optaron por jugar a perder (…) siendo tan evidentes y manifiestas sus actitudes que pudieron ser claramente advertidas por los equipos y árbitros a los que A.Me.Bal. enfrentó”. Asimismo, advierte sobre la existencia de videos que podrían corroborar los hechos.

La sanción


En los últimos días, la A.Me.Bal. fue notificada de la sanción para todos los involucrados en el hecho:
– Suspensión de las jugadoras hasta enero de 2020 y de los jugadores hasta julio de 2020 bajo la figura “jugar a perder”.
– Inhabilitación hasta 2021 de los entrenadores involucrados, además de una multa económica.
– Suspensión del dirigente Julio Contreras hasta 2024 y multa económica.
– Para los involucrados esto implica la prohibición de concurrir o presenciar partidos de torneos oficiales nacionales y la “inhabilitación en el ámbito de su Federación, Asociación, Liga o torneo internacional“.

El fallo puede consultarse aquí.

Según este documento, la sanción fue tomada teniendo en cuenta la denuncia comentada anteriormente, a la que se adhirió Fe.Me.Bal presentando una nota más tarde. También se sumó el informe de los árbitros y, obviamente, los testimonios de los jugadores y del cuerpo técnico. Los videos fueron analizados aunque hasta la fecha no se han hecho públicos.

Hemos consultado al Presidente Daniel Cánepa en busca de mayor claridad acerca de la sanción, sin embargo él nos ha remitido al fallo. Sí nos ha aclarado que los involucrados tienen derecho a una apelación (aunque esto implica otro inconveniente que abordaremos más tarde).

Carlos Portas, presidente de Fe.Chu.Ba., fue uno de los dirigentes que firmó la denuncia original. Consultado sobre la sanción, opinó: “Me parece correcta. Se ajusta a las normas establecidas. Si bien nadie puede ponerse feliz por esta decisión del Tribunal de Penas, es la consecuencia lógica ante aquellos hechos de Chapadmalal. Lo que aprecié en ambos partidos no lo había notado jamás en mis 35 años de handball. Era llamativo ver que no se pedía ningún TO a pesar de tener resultado desfavorable, escuchar recriminaciones hacia el que corría mucho, el que hacía varios goles salía, los arqueros se corrían de la trayectoria del balón, etc. En síntesis, jugaron “a perder”. Fue tan notorio que la totalidad de las Asociaciones/Federaciones presentes, e incluso los árbitros, manifestamos por escrito nuestro disgusto. Las jugadoras están en todo su derecho de apelar. No obstante, un jugador junior es mayor de edad, por lo tanto está en condiciones de tomar decisiones ante lo que considera incorrecto. Tangencialmente, las jugadoras reconocen, en su nota posterior a la sanción, que no se obró de acuerdo al “juego limpio” pero además de las rotaciones insólitas de cambios y de posiciones, vimos jugadoras que solas en contraataque detenían su carrera y hacían un pase atrás, lanzamientos llamativamente desviados, etc. La sanción impuesta por el Tribunal de Penas de la C.A.H. es ejemplificadora para jugadores, técnicos y dirigentes. Esos hechos del Argentino de Junior no deben repetirse jamás en ninguna cancha del handball argentino“.

 

Foto: CAH / Gonzalo Pacheco

 

Los jugadores

El punto más controversial de este tema reside en la inhabilitación a 32 jugadores juniors durante más de un año. Especialmente porque ellos concuerdan en que la responsabilidad mayor recae sobre el cuerpo técnico. En palabras de Gonzalo Reta, jugador de A.Me.Bal: “Nos plantearon la posibilidad de jugar mal y estuvimos en desacuerdo. No jugamos para atrás, pero en el segundo tiempo hicieron cambios y no metieron a los jugadores que debían. Al estar en una situación de subordinación, hicimos lo que no debíamos. Nos sentimos totalmente dolidos, pero nadie entiende la situación en la que nos encontrábamos. Día a día nos levantamos para superarnos y que nos obligaran a perder fue lo peor que nos pudo haber pasado“.

Agustina Elts ha hecho público su descargo, en el cual asegura que “antes del partido nos impusieron la decisión de perder, diciendo que no podíamos quejarnos ni opinar. Fuimos marionetas de la situación”. En privado, algunas jugadoras han declarado que “después del primer día de competencia, nuestro técnico nos dijo que para poder llegar a la final  teníamos que perder con Atlántica, para así evitar el cruce con Fe.Me.Bal. Dijimos que era un pensamiento mediocre y se generó tensión entre jugadoras y técnicos. Antes del partido, nuestros entrenadores nos dijeron que no cuestionemos los puestos en los que nos iban a poner, ni quiénes iban a jugar, pero que íbamos a salir a perder. ‘Nosotros nos vamos a hacer cargo de las consecuencias’, dijeron. La mitad del equipo se quería quedar en el hotel porque nos daba vergüenza hacer eso. Sin embargo nos amenazaron con no dejarnos jugar los próximos encuentros y yo creo que uno va a esos torneos más que nada para jugar y vivir la experiencia. Fuimos y el entrenador puso a cualquier jugadora en cualquier posición y ni siquiera disimuló un poco la intención. Hicimos un descargo grupal y estuvimos horas hablando con Cánepa, tuvimos la oportunidad de contar la verdad pero se ve que mucho no cambió. Desde ese momento no vimos más a nuestros técnicos: nadie sabe qué pusieron en la declaración”.

Suma otra de las protagonistas: “Las titulares, como dicen todos, empezaron en el banco y algunas jugando en una posición distinta a la habitual. Íbamos nueve goles abajo y el DT no quiso pedir minuto, aún cuando una jugadora desde el banco se lo solicitó. Esas cosas exceden a nuestra voluntad o poder de decisión. Tuvimos la mala suerte de jugar muy mal el primer tiempo, lo que es sugestivo para todos. Sin embargo, en el segundo tiempo cuando rota el equipo, remontamos la diferencia y nos acercamos en el marcador. Ahí empezó a rotar de nuevo. La que hacía goles iba al banco”.

Ninguno de los jugadores esperaba una sanción tan fuerte de parte de la CAH: “Fue un balde de agua fría para todos los jugadores. Están destruyendo una camada del handball Mendocino. La verdad estamos todos muy tristes y deprimidos, nunca nos hubiéramos imaginado esta situación“. Otra de las protagonistas agrega que “desde un principio el grupo confió en las palabras del Tribunal de Penas. Nos dijeron que ellos entendían la situación y que si les contábamos la verdad ellos nos iban a proteger. También porque nosotras más que nadie sabemos que ninguna jugó mal adrede, que es lo que la gente de afuera no entiende”.

 

La A.Me.Bal.

Desde Das Handball intentamos hablar con las autoridades de la Asociación Mendocina de Balonmano, pero éstas han elegido expresarse únicamente mediante un comunicado. En la misiva, que puede consultarse en su totalidad aquí, las autoridades expresan que han hecho todo lo posible por evitar la sanción a los jugadores, “considerando que debería sancionarse exclusivamente a los responsables de impartir órdenes que no condicen con la ética deportiva“. La Asociación respalda de esta manera la versión de los jugadores y repudia “absolutamente el accionar de los técnicos provinciales en dicho Torneo, haciéndonos cargo de la responsabilidad que nos correspondiera por su contratación“. Además, cuestiona especialmente la inhabilitación de los jugadores en el torneo provincial ya que, como nos han confirmado otras fuentes, esto representaría un golpe letal para el handball de Mendoza. Como explica la A.Me.Bal, esta sanción “destruye al handball provincial, obligando a bajar equipos del torneo local por falta de jugadores para completar las listas“.

 

La apelación

Como contamos anteriormente, Daniel Cánepa afirmó la posibilidad de apelar la sanción, ya que la pena es mayor a un año. Y aquí surge un nuevo inconveniente. Según la información que poseen los representantes mendocinos, la apelación conllevaría un gasto cercano a los once mil pesos. Es decir, los jugadores (o la A.Me.Bal.) deberían abonar ese monto para intentar defenderse.

Stefanía León

Tesista de Ciencias de la Comunicación en U.B.A. y jugadora de Handball en la Municipalidad de San Miguel. Obsesiva de las redes sociales, buscando innovar siempre. Ex C5N y abriendo camino en A.F.A.

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