Mariano Acosta campeón nacional: el esfuerzo detrás de un título

Tras la obtención del título de campeón del Nacional B, nos acercamos a hablar con Nahuel Suberbie y Daniela Martínez sobre lo que este título significa para Mariano Acosta; pero también sobre su experiencia en este Nacional.

Mariano Acosta consiguió su primer título nacional el domingo pasado, tras vencer a Alta Gracia por la mínima (22-21) en la final. Es muy difícil explicar todo lo que este torneo implicó para las jugadoras y cuerpo técnico, tanto a nivel físico, grupal, emocional, etc. Para intentar acercarnos a entender todo lo que vivió el equipo de Quilmes es que pudimos intercambiar algunas palabras con Nahuel Suberbie (director técnico) y Daniela Martínez (una de las referentes del equipo).

Una de los comentarios que más nos quedó de estas conversaciones fue la frase con la que Daniela Martínez comenzó a describirnos lo que este torneo significa para Mariano Acosta: “Este título para nosotras es todo”. A su vez, Suberbie sostuvo que le dijo a sus jugadoras algo similar: “(…) a veces esperás que el deporte te devuelva algo toda la vida y no llega, hoy escribieron la página más grande del club, son campeonas y lo van a recordar toda su vida”. Ambas frases permiten resaltar lo que este primer título nacional significa para Mariano Acosta, tanto como institución, como para sus jugadoras.

Este es un club que se hizo desde abajo, que fue escalando progresivamente en las categorías hasta llegar a Liga de Honor, y, quizás, para muchos de los que son parte de esta institución (sean nuevos, o viejos) ven reflejado en este título todo su trabajo y esfuerzo. Ese esfuerzo, en muchas ocasiones, se ve invisibilizado por los logros; sin embargo, nos parece clave resaltarlo, como también lo hicieron Suberbie y Martínez.

A continuación les dejamos lo que se hablamos con ambos, podríamos haberlo recortado, pero en todo lo que nos describen se puede entender lo que esta experiencia significó para Mariano Acosta en su conjunto. Aquí se habló de la preparación del torneo, los partidos, el grupo, el esfuerzo, el título y más (por ejemplo, como la derrota frente a Alianza Belgrano fue un punto de inflexión, especialmente a nivel grupal, y cómo se recuperaron de ello).

-¿Cómo se prepararon de cara a una competencia tan intensa? Teniendo en cuenta que contaron con un plantel corto (llevaron doce jugadoras, lo cual complica el descanso).

Nahuel Suberbie – “Con respecto al juego táctico-estratégico, la realidad es que competimos en el metropolitano hasta el último día, por lo que no pudimos preparar como hubiéramos querido el Nacional. Pero, ya veníamos jugando pasajes de 4-2 durante el torneo, que fue la estructura de juego que más utilizamos en Neuquén, y se notó que las jugadoras estaban acostumbradas a desarrollarlo. Después todo fue evolucionando con el pasar de los partidos que fuimos preparando conforme íbamos pasando de instancia. En tanto a la preparación física para el torneo, es todo mérito del profe Andrés Sanz, que se encarga constantemente que las chicas estén preparadas lo mejor posible para competir; y, la recuperación durante el torneo fue clave para el día a día. Fue un torneo muy duro, sabíamos que íbamos cortas de plantel y que sin la recuperación adecuada iba a ser muy difícil; también es mérito de las jugadoras que comprendieron eso a la perfección y, ni siquiera salieron a conocer la ciudad, tenían claro lo que querían y eso marcó la diferencia

Daniela Martínez – “La verdad fue muy difícil la preparación precisamente porque viajó un equipo muy distinto al que comúnmente juega en la liga de acá. Pero, tratamos de meter entrenamientos o momentos de entrenar extra para prepararnos de cara al torneo; ya que, por ejemplo, teníamos que jugar 4-2, porque íbamos con muchas pivotes y pocas primeras líneas. Allá la verdad que pudimos rotar poco, pero tratando de sacarle el jugo a cada minuto de descanso, metiendo mucha elongación y bañeras llenas de hielo, algunas una vez por día, otras sufriendo un poco más. Por suerte el sábado pudo venir Fiorella para darnos un poco de piernas frescas”

Handball Federal - Mariano Acosta campeón
Giuliana Gamba fue una de las más jóvenes en disputar el torneo – Foto: Gonzalo Pacheco -Feneubal

-¿Cómo fue el nivel que hallaron en este torneo? Hay que destacar que no se cruzaron con equipos de Femebal.

NS – “Con respecto al nivel del torneo, creo que fue mucho más alto de lo que esperábamos; quizás íbamos con la idea de que lo que más nos iba a pesar era la recuperación, y, cuando fuimos mirando los otros partidos, nos dimos cuenta que todos tenían niveles individuales buenos, pero muy buenos a nivel equipo. Creo que fue un buen punto de comienzo jugar con un equipo no tan fuerte la primer fecha, que eso nos permitió acomodarnos en el grupo. Pero desde cuartos hasta el final sabíamos que iba a ser durísimo. Creo que la clave estuvo en que todo lo que preparamos para cada partido las jugadoras pudieron llevarlo a cabo a la perfección y eso nos permitió cerrar las llaves durante los primeros tiempos de cada partido, por lo que pudimos ir rotando y ahorrar piernas a nivel general para cada instancia siguiente”

DM – “Es cierto que no nos tocó cruzarnos con equipos de Femebal y eso, quizás, nos favoreció en cuanto al roce; porque esos partidos sabes que físicamente los tenés que jugar al 100% y nosotras siendo pocas, aunque los hubiéramos podido sacar, íbamos a terminar sin resto. El nivel estuvo bastante parejo, en parte, quizás, porque los de Femebal no fueron completos (jugadoras de la selección afectadas por la gira, lesiones o cuestiones personales) y los del interior sumaron refuerzos. Pero, no tengo dudas que, más allá de eso, hay buen crecimiento y que todos los equipos del interior dan todo por ganarle a los de Femebal, y así fue en varias ocasiones, sobre todo en las fases de grupo. Después, quizás, las llaves se nos abrieron un poco y nos costaban los primeros tiempos, que íbamos gol a gol, y se terminaban abriendo los resultados en los segundos tiempos”

-¿Qué podrías comentar del partido ante Alianza Belgrano? ¿Cómo se sobrepusieron a esa derrota? Este fue el único partido que Mariano Acosta perdió (esto ocurrió en la segunda fecha de la zona de grupos)

NS – “Creo que el partido contra Alianza Belgrano fue uno de los partidos donde todo el contexto se da de la manera incorrecta; no pudimos sobreponernos a la inestabilidad en la cancha y ellas era un equipo muy constante, nos faltó eficiencia en la finalización de las progresiones y ahí estuvo la diferencia. Con respecto a la derrota creo que fue el motivo más grande por el cual logramos el campeonato. Después de ese partido, nos juntamos y hablamos cosas que no habíamos hablado hasta el momento; pudimos destruir completamente las individualidades que traíamos impregnadas para aprender a surgir como equipos, y eso es lo más grande que le puede suceder a un equipo en este tipo de torneos

DM – “Ese partido fue muy particular, de esos en los que no te sale nada bien. Fue muy duro en el momento, pero apenas terminó pudimos sacar provecho de esa derrota, unirnos como grupo, como equipo y salir adelante desde ese punto: unidas, que es la única forma de levantarte. Pasamos rápido de página, ya a pensar en el último partido del grupo que había que ganar sí o sí para clasificar”

-¿Qué podrías comentarnos de la final ante Alta Gracia? ¿Cuánto influyó haber podido rotar en los otros partido? ¿Cuánto sumó el ya haber participado en esta instancia?

NS – “La final contra Alta Gracia fue algo realmente sorprendente, algo muy raro; cuando superamos la semifinal, me pasó por primera vez como entrenador, que, no sentía pesar alguno, estaba completamente seguro que la iba a ganar, no habían llegado hasta ahí para irse con la medalla de plata. Preparamos el partido en uno de los departamentos que las pibas habían alquilado porque los otros dos ya teníamos que dejarlos, teníamos todas las valijas juntas en un cuarto, ahí nos sentamos y dijimos cómo íbamos a jugarlo. Sabíamos que era un equipo muy dinámico, que si perdíamos oportunidades en ataque, ellas nos iban a lastimar subiendo rápido la pelota; así que nos dispusimos a entender eso y a no permitirles la fluidez en ataque posicional. No sé si influyó haber jugado alguna vez esa instancia, las chicas estaban ansiosas; antes de empezar el partido sólo les dije que habían llegado hasta acá vendiendo tortas, haciendo rifas, cocinándose cada día de torneo, haciendo las compras y viviéndolo con alegría, que ellas habían construido la mística día a día, que sólo salieran a la cancha a trabajar lo que habíamos planificado, y eso fue lo que hicieron. Sacaron seis goles de ventaja e hicieron un primer tiempo excepcional; después, el segundo tiempo se nos vino encima, pero creo que en el peor momento pudimos retornar a la mentalidad que habíamos generado y sacar lo mejor del equipo, las finales son así, se ganan”

DM – “¿Rotación? (risas) La verdad es que no pudimos rotar mucho en todo el torneo, más allá de que algún partido se ganó por mucha diferencia, éramos realmente pocas, especialmente las primeras líneas y extremos. El partido contra Alta Gracia fue raro, tuvimos un muy buen arranque, yéndonos al entretiempo con una diferencia importante. Pero, apenas comenzó el segundo tiempo, nos costó mucho meter goles, ellas empezaron a hacer bien las cosas y se nos pusieron a la par. Quedaban pocos minutos, el tablero era 0-0 y el partido podía ser para cualquiera. La verdad es que nunca sentí que nos pudieran ganar, y, por suerte, lo pudimos cerrar defendiendo bien y con Fiore bloqueando el último tiro libre con tiempo terminado. De las doce que jugamos la final sólo Andrés Sanz (preparador físico), Florencia Rossini, Agustina Pombo, Victoria Pombo, Sabrina Meglia y yo habíamos estado en la final anterior contra Estudiantes. No sé si sumó eso, creo que lo que más sumó fue el cómo lo vivimos como equipo, cómo se llegó hasta acá, la manera en que vivimos todo, que realmente creíamos en nosotras, que lo merecíamos y que  podíamos lograrlo. Fue más un tema de energía grupal que de experiencia. Como dije antes, de hecho, de las que viajamos, muchas juegan poco acá y no tenemos muchas finales encima. El partido lo sacamos porque creímos que podíamos, porque lo disfrutamos, porque estábamos muy unidas y salimos a dar todo, aún con lesiones, golpes, cansancio, etc”

-Por último, ¿Qué significa este título para ustedes?

NS – “Con respecto al título, se hace muy difícil la descripción de las sensaciones; a medida que pasan los días te vas dando cuenta de lo grande que es, de las repercusiones. Llegué al club el año pasado y le dije a Romina (la coordinadora) que quería viajar a este Nacional, logramos clasificar y hoy somos campeonas. Creo que aún no entendemos la magnitud de esto, suelen menospreciarse torneos como estos, pero el que lo vive sabe que no es fácil. Son muchas cosas que pasan por la cabeza, mucho sacrificio, muchas cosas personales dejadas de lado, mucho esfuerzo. Como les dije a las pibas: a veces esperás que el deporte te devuelva algo toda la vida y no llega, hoy escribieron la página más grande del club, son campeonas y lo van a recordar toda su vida

DM – Este título para nosotras es todo. Es todo porque es el primer título a nivel nacional del club en Mayores, porque la revancha para muchas, pero, sobre todo, porque es un empujón para seguir. Es como que ‘al final hay recompensa’ y ese premio motiva a entrenar más, dar siempre un poquito más y también a soñar con más. Grupalmente también significa un montón; no hay palabras para explicar lo que vivimos esta semana y todos los aprendizajes que nos deja el Nacional

Handball Federal - Mariano Acosta campeón
La foto del campeón – Foto: Feneubal

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