#Entrevista2: Lucas Moscariello

– ¿Cómo han sido tus comienzos en el handball?
– Empecé en Cideco cuando era menor de segundo año. Estuve hasta primer año de junior, cuando me fui a Sedalo. Allí jugué tres años y luego fiché para un equipo de la tercera división de Francia llamado Saint-Gratien. Luego de un año pasé para otro equipo, pero de la segunda división de Francia (Billiere). Después me fui a Villa de Aranda, jugué dos años (el primero en Asobal y el segundo en la División de Honor Plata). En la actualidad estoy en Cuenca.

– ¿Cuándo sentiste que podías llegar a ser un jugador con proyección internacional?
– Cuando era cadete tuve la posibilidad de viajar a un Mundial Juvenil con una categoría mayor y ahí sentí que tenía que darle más importancia al handball. Después del Mundial Junior de Bosnia estuve sin entrenar con la Selección por más de un año, por eso que decidí irme a jugar afuera para intentar mejorar y volver a tener una oportunidad.

Panamericano de Cadetes 2008
Con la 11, Moscariello en el Panamericano de Cadetes 2008.

– ¿Qué jugadores han sido referentes en tu puesto y por qué?
– A nivel local, sin dudas, Gonzalo Carou. También lo miraba a Sergio Crevatin. A nivel internacional, muchos: desde Julen Aguinagalde hasta jugadores más parecidos a mi altura como Stojanče Stoilov e Issam Tej, ya que no soy un pivot tan alto.

– ¿Tu participación en las selecciones juveniles y juniors te fue preparando para tener una evolución más metódica?
– Sin dudas sumar experiencias en competiciones internacionales te hace crecer como jugador y haber jugado tantos partidos con la Selección cuando sos chicos te ayuda mucho a prepararte.

– Ser pivot es luchar por el gol. En tu caso, incorporaste la faceta defensiva también. ¿Cómo lograste mejorar en ambos aspectos de tu juego?
– Siempre fui un jugador más defensivo que ofensivo en verdad. En estos últimos años estoy intentando mejorar en ambos aspectos y tratar de ser lo más completo posible, ya que el handball de hoy en día se juega muy rápido y hacer la menor cantidad de cambios posibles en las transiciones de ataque y defensa te puede llegar a dar una ventaja, sobre todo por los contragolpes y segundas oleadas.

– Llegaste a la Selección Mayor de la mano de Dady Gallardo, ¿qué significó para tu preparación y en qué te modificó?
– Trabajé mucho con Guillermo Milano en la Selección Junior y, dado que él era el segundo de Dady, prácticamente hacíamos un juego parecido. Haberme dado la oportunidad y la confianza para jugar un mundial mayor significó mucho para mí. Modificó y agregó aspectos defensivos como una defensa 3-2-1, que es más abierta, y en ataque moverme más a los espacios libres y correr para arrastrar a los defensores y que los demás aprovechen eso.

Moscariello - Billere
En 2014 llegó al Billere.

– Llegaste a Francia en 2014, ¿cómo fue tu experiencia en ese país?
– Al principio fue bastante duro. Estar solo en el equipo casi sin hablar francés era lo más complicado. Pero tuve la suerte de que mis compañeros me supieron integrar, varios de ellos hablaban un poco de inglés al igual que yo y podíamos entendernos. A nivel deportivo, por ser una tercera división, hay buen nivel. Sobre todo en lo físico, ya que las defensas son muy intensas.

– Luego te incorporaste a Villa de Aranda, de la Liga ASOBAL. ¿Qué encontraste en España y en el club?
– Creo que en una liga como la española lo que más aprendes es a jugar. La parte táctica y cómo la manejan muchos entrenadores con sus diferentes metodologías es increíble. A nivel club y ciudad, me sorprendió como mucha gente colaboraba y trabajaba por el club, aún sin cobrar nada. En cuanto a ciudad y gente: increíble. Tanto Aranda como Cuenca son de las mejores aficiones de España, las canchas se llenan y están todo el tiempo alentando.

Moscariello - Villa de Aranda
Lucas en el Villa de Aranda

– Hay varios muchachos jugando en ese país, ¿tenés contacto con ellos?
– Si, por supuesto. Acá en Cuenca ya somos cinco argentinos (N. de E.: Moscariello junto a Santiago Baronetto, Pablo Vainstein, Leonel Maciel y Martín Doldán). Después tengo contacto con los que compartí selecciones, ya sea inferiores o ahora en la mayor. Es muy bueno siempre tener argentinos cerca de uno, te hace sentir más cerca de casa.

– En los últimos años, Argentina ha crecido en la consideración del handball internacional. ¿Cómo la ves a futuro?
– Difícil saberlo. Me tocó vivir el mundial de Francia, donde las expectativas eran muy altas y no pudimos pasar de ronda. Hay que trabajar para lograrlo en este Mundial, pero el mayor objetivo es ganar el Panamericano en Lima y clasificar a los Juegos Olímpicos. El trabajo que se está haciendo con Manolo es muy bueno, especialmente por las herramientas que te da dentro de la pista a la hora de jugar contra los rivales. Pero tanto el Mundial como el Panamericano van a ser muy difíciles.

– El Mundial 2017 quedó atrás, ¿cuáles son tus expectativas a nivel Selección?
– En primer lugar, seguir estando con el equipo, mejorar a nivel personal y que eso ayude a que el nivel de la Selección mejore también. Sin dudas, clasificar a Tokio sería un sueño, pero primero está el Mundial y tengo muchas ganas de estar y que podamos hacer un buen papel.

Moscariello - Cuenca
Este año se incorporó al Cuenca español.

– Por último, ¿un sueño a nivel deportivo?
– Jugar un Mundial era uno. El otro es un Juego Olímpico: para cualquier deportista amateur, creo yo, es lo mejor que le puede pasar. Y… Algún día poder jugar un partido de Champions. ¡¡Pavada de sueños te tiré!!

 

¡Muchas gracias, Lucas!