España: el destino favorito

Año tras año son cada vez más las argentinas que eligen el país ibérico como destino para su primera experiencia en el exterior. La facilidad con el idioma y el estilo de vida son motivos importantes pero el nivel que observan de la Liga Iberdrola se convierte en la principal causa para que España sea su primer destino.

Ya no es novedad que se busque incursionar en otros países en los cuales el balonmano se desempeña en forma profesional. Lo que sí es novedad es la cantidad de jugadoras que, paulatinamente, eligen migrar año tras año. Antes tal vez era algo más inusual y, si eran dos deportistas las que decidían impulsarse en el exterior, eran noticia. Ahora podemos ver que llegan constantemente ofertas para jugadores, no sólo de categorías mayores, sino también inferiores, para proyectarse en equipos B y así ganar, de a poco, la experiencia europea.

La mayoría de las chicas con las cuales pudimos dialogar, como Giselle Menéndez, Lila Lacazette, Macarena Gandulfo o Rosario Urban, coinciden en que el idioma ayudó muchísimo para poder concretar su incursión deportiva. Otras, como Sol Ceballos, tenían ya la facilidad de ir por tener un familiar viviendo en dicho país, y a su vez, tenemos la visión de Malena Cavo y Caterina Benedetti, que si bien ya anunciaron su próximo arribo a España, toman como referencia las experiencias de las argentinas que ya viajaron anteriormente. “Me decidí a ir a España. Creo que es el primer país que le gustaría a cualquier argentino que se quiere ir a jugar afuera”, nos comentaba la campeona olímpica juvenil de Beach Handball.

¿Hubo alguna oferta previa para migrar a otro país antes de España?

Giselle Menendez -En principio no tuve ofertas. La primera vez que me vine fue porque me ofrecí yo como jugadora y hablé solo con Bolaños. Me gustó la propuesta y el objetivo que había así que cerré rápido con ellos. En esta segunda vuelta tuve más llamados pero llegaron después de firmar con Elche así que ya no quise escuchar las propuestas. Me llegaron a decir para ir a un club de Holanda que estaban buscando zurdas pero ya era tarde, de todas formas no me arrepiento porque sé que en Elche voy a crecer mucho como jugadora.

Macarena Gandulfo -Tuve ofertas de Italia, Israel, Polonia y Francia. Las circunstancias son relativas, depende del momento que estoy pasando, cuáles son mis prioridades y mis objetivos. También depende de lo que el club me propone deportivamente y económicamente.

Lila Lacazzette -La previa a esta propuesta de España fue una de Francia, pero al no tener la ciudadanía en aquel entonces fue difícil. En cuanto al nivel se sabe que según la categoría que juegues es mejor o peor, pero no lo descarto como una posibilidad a futuro.

Malena Cavo -Hubo otras propuestas del mismo país y de otros pero nunca me animé. Esta vez no pude decir que no, es un buen club y además la conozco a Manu Pizzo.

Sol Ceballos -(risas) Ya quisiera yo que me hubieran llamado, pero para nada. Es más, de Alcobendas tampoco me llamaron, fui yo quien fue a probarse y ver qué pasaba. Por suerte salió bien.

Rosario Urban -Había como un proyecto que intentaba llevar a cabo Gustavo (Sciglitano) en su momento para ir a Alemania con varias jugadoras que al final no pudo darse y no dudó en decirme que no desaproveche la oportunidad de Guardés.

Caterina Benedetti -El año pasado me habían ofrecido un club de Francia pero no tenía ciudadanía europea y era muy próximo. Creo que estábamos en julio y era para irme en agosto entonces quedó en la nada. Y ahora está todo el tema de los fichajes, estuve hablando con un representante y le mande mi CV. El primer club que me ofreció es en el que fiché (Puerto del Carmen).

Refiriéndonos a la adaptación, todas coinciden en que los españoles son muy parecidos a los argentinos respecto a la calidez y que eso es una facilidad a la hora de acoplarse a sus compañeras. También resultó un gran apoyo tener otras argentinas en el equipo, como fue el caso de Rosario Urban: “En la vida normal, Marisol y Luciana me ayudaron un montón en su momento e hicieron que todo sea más fácil para mi. Por ese lado fue todo más tranquilo”.

En el Bolaños ocurrió algo parecido. Lila Lacazette destaca que fue un gran sostén el tener a Giselle Menéndez de compañera, que si bien no se conocían anteriormente (excepto por entrenamientos con La Garra), pudieron crear una amistad y motivarse mutuamente. Similar fue lo que ocurrió unos meses después, cuando Lila decidió regresar a Argentina para recuperarse por una lesión y fue la ex Ballester, Carolina Bono, quien la reemplazó. Es evidente que la camaradería celeste y blanca es fundamental para este tipo de cambios de vida.

Por último, les preguntamos en base a su experiencia, qué diferencias notan respecto a las otras ligas, y muchas acordaron que en el handball nacional ha aumentado el contacto. El handball argentino es mucho más físico, se juega más a agarrar, a hacer falta. Mientras que el español es más veloz, se juega más al uno contra uno, analizó Menéndez. Quien se sumó a esta declaración de la ex Mitre fue Lacazette, quien además agregó lo que diferencia a España de otros países europeos: “En España, al menos lo que yo viví, se enfocan más en la táctica o la técnica que en lo físico“.

Das Handball - España, el favorito
Benedetti y Cavo fueron las últimas en cerrar su pase a España

Y la incidencia del balonmano español sobre la técnica fue uno de los principales motivos para Caterina Benedetti y Malena Cavo a la hora de elegir su primera experiencia europea. “El handball español, a mi gusto, se especializa mucho en la técnica de los jugadores porque físicamente son los más pequeños de Europa. Creo, y por lo que sé, aunque sea profesional en otros países de Europa es mayor el valor que le dan”, señaló la ex Dorrego. Mientras que la ex Sedalo comentó: “El handball español es similar al argentino, sólo que es profesional claramente, y tal vez es un juego más rápido y dinámico“.

Hay muchas diferencias respecto al handball argentino. La principal y, para mí, la más importante es que no es profesional. A partir de ahí puedo decirte: infraestructura, patrocinadores, difusión, más ayudas estatales, entre otras cosas. Destaco que en estos últimos años mucha gente está trabajando y esforzándose para que estos aspectos mejoren y podamos seguir creciendo como deporte”, nos comentó Macarena Gandulfo. También comparó con su último destino, que fue Rumania: “Económicamente también hay diferencias porque depende de cada economía y de la importancia del handball a nivel nacional. Por ejemplo, en Rumania el handball es el deporte nacional, pasan partidos en la tele todo el tiempo y Cristina Neagu hace publicidades para marcas importantes”.

 

Patrocinios, infraestructura, difusión, son algunas de las diferencias en las cuales coinciden las jugadoras a nivel institucional. Después pueden ir variando respecto a estilos, velocidad y forma de plantear el juego. En lo que todos estamos de acuerdo, sea ellas desde Europa o nosotros desde acá en Argentina, es que la gran diferencia se ve en el profesionalismo del handball.

No es lo mismo estudiar, trabajar, mantener una familia y ocuparse de millones de adversidades que en la vida opacan el rendimiento de los jugadores amateurs, que vivir por y para jugar al handball. No solo por el rédito económico, sino que, al haber sponsors y grupos que invierten en clubes, se puede contar con mayor equipamiento, mejores condiciones de entrenamiento, mayor difusión, traslados, y ni hablar, comodidades para los jugadores. Algo que en el amateurismo cuesta mucho día a día.

Pau Heredia

| Periodista Deportiva | Marketing Digital | Jugadora de Handball en Atlanta #12 | El que abandona, no tiene premio |

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.