Argentina se despidió de Tokio 2020 con una derrota

Con algunas bajas por lesión y ya sin nada en juego, los Gladiadores cayeron ante España por 36-27. Con esta sumaron su quinta caída en cinco partidos jugados, y pusieron fin a su tercera participación consecutiva en los Juegos Olímpicos.

Los primeros 10 minutos del encuentro fueron de cierta paridad, pero los bicampeones europeos comenzaron a tomar ventaja utilizando el juego por el centro, de nueve y seis metros, y contando con una buena primera parte de Daniel Sarmiento.

Una constante en el torneo, que se repitió en el partido, fue tener como pesadilla al arquero rival, y Pérez de Vargas es un jugador que cuando se agranda puede ganar partidos. El nuevo compañero de Leo Maciel en el Barcelona terminó con un 31% de atajadas en el encuentro

Como en casi todos los partidos anteriores, sobre todo ante rivales europeos, el combinado nacional se fue apagando y mermando físicamente. Sin Diego Simonet ni Federico Pizarro hubo menos rotación, y Pablo Simonet se vio obligado a jugar a cancha cambiada para cubrir puestos. El marcador al descanso tenía a la roja arriba por cinco (17-12).

En el segundo tiempo apareció una de los mejores jugadores de la selección argentina durante los Juegos, Ignacio Pizarro, tuvo mucha regularidad en el certamen y solo en el complemento ante España marcó cinco goles. Pero la distancia no se recortó en ningún momento, el equipo de Jordi Ribera mantuvo el ritmo y hasta el final solo amplió un poco más la diferencia.

Aunque los minutos finales fueron difíciles de analizar, la atención se la robaban Gonzalo Carou y Sebastián Simonet, quienes se despedían de la selección Argentina luego de años extraordinarios para el handball argentino. El eterno capitán, que se va luego de más de 20 años en el equipo, y el mayor de la trilogía Simonet dejan un legado difícil de dimensionar hoy, pero que se agigantará con el tiempo.

Los recuerdos del oro en Guadalajara y Lima, la plata en Toronto que valió una clasificación olímpica; triunfos resonantes, como aquel ante Suecia en su casa en 2011, contra Croacia este año; el debut en JJOO ese 29 de julio de 2012 contra Islandia, y varios momentos más se imponían nostálgicamente mientras corrían los últimos segundos.

El final dejó abrazos para los que se despiden, el saludo de Manolo con sus compatriotas, la incertidumbre sobre su continuidad y la nueva camada que se abre paso. El handball en Tokio continuará este martes con los cuartos de final. Pero para los Gladiadores el sueño olímpico volverá a estar presente en 2023, en los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile, con vistas a París 2024.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.