¿Un 24 de Handball?

El 24 de Marzo se cumplen 42 años del Golpe cívico-militar de 1976. Y, pese a que es feriado nacional, hay fecha de torneos ¿Por qué no se contempla esto en la agenda de los campeonatos?

Este sábado 24 de marzo se cumplen 42 años de lo que fue el peor Golpe de Estado que existió en nuestra historia, que dejó un saldo de 30.000 desaparecidos e incontables muertos. Un nuevo aniversario de lo que fue el inicio de los peores siete años del país, contando con un plan sistemático de desaparición forzada que implantaba el temor en nuestra sociedad. Éste sábado sin importar la bandera política que se porte, es considerado como una fecha fundamental de conmemorar; justamente, para poder decir “NUNCA MÁS” a estas atrocidades.

Sin embargo, por primera vez desde que recuerdo, Fe.Me.Bal, A.Me.Bal, entre otras, han decidido que se juegue el sábado como si fuera un fin de semana más; y no solo esto vino de la federación metropolitana o mendocina, sino también de la CAH, ya que el Nacional “C” se está disputando ahora mismo. Con esto no busco acusar (o, quizás en algún punto sí), sino comprender tal garrafal error de permitir que se juegue en una día tan relevante que, de hecho, es un feriado nacional.

Es probable que esta decisión de la Fe.Me.Bal o A.Me.Bal esté ligada a los problemas de tiempos producto del conflicto existente de la Panamericana, que “forzó” a que hubiera más complicaciones a la hora de armar este calendario deportivo (que, como es sabido, siempre debe estar supeditado a la organización de torneos internacionales). Pero, ¿acaso esto justifica que prácticamente se pase por alto una fecha de esta índole? Yo creo que no. Asimismo, es sabido que el calendario, tanto a nivel nacional como internacional, es siempre problemático por distintas razones (muchas veces trayendo sobrecargas a nivel deportivo), empero esto no es razón para dejar de lado fechas nacionales de tal magnitud.

Además, esta situación pone a más de un jugador en una posicón incómoda, dado que podrían ser hijos de desaparecidos, o familiares de alguna víctima del golpe cívico-militar que afectó al país, militantes de algún partido político o agrupación de derechos humanos, o simplemente alguien con un gran nivel de empatía y que deseaba participar (entre tantas otras posibilidades). Cualquiera sea el caso, el jugador/entrenador queda en una posición sumamente dificultosa, ya que debe decidir si ir al partido y perderse un evento sumamente relevante, o ir a la marcha y dejar a su equipo “en banda”.

Sea como sea a esta altura queda poco por hacer: vas a jugar o a marchar (algunos, quizás, logren hacer ambas). Sin embargo, esto no podía pasar sin que lo mencione y lo entienda como un “error” de la federación. Más que nada, para que no suceda otra vez; para que los fechas históricas sean tratadas como es debido. Principalmente, para que todos juntos podamos decir “NUNCA MÁS”, que los genocidas sepan que no hay olvido, ni perdón; y, que no nos veamos forzados a elegir entre nuestro amado deporte y un evento de gran trascendencia nacional.