¿Garrita? Garraza

La Selección Nacional Junior venció, por primera vez con esta camada, a Paraguay por 26-25, en un final tremendo donde Luciana Codesal se vistió de heroína.

En plena preparación para el Panamericano se especulaba con cuántos equipos se iban a presentar, ya que si iban cinco sólo dos clasificaban. Se especulaba si Paraguay iba a ir completo. Se especulaba en que momento del torneo se prefería enfrentarse al conjunto guaraní. El sorteo decidió que sea en la segunda fecha, a todo o nada.

Esta camada aún no sabía lo que era ganarle a Paraguay. Este plantel guaraní cuenta con jugadoras que vinieron el año pasado a jugar el Panamericano Mayor Femenino en Ballester, consiguiendo un podio histórico para el país vecino. Y no sólo se quedaron con la alegría de ir al Mundial sino que en la lucha por el puesto 23 se dieron el gusto de vencer a la Selección Mayor Argentina. Sí, este equipo junior tenía toda esa experiencia.

Por nuestra parte, llegaban las albicelestes con varios pasos entre mayores, recorrido que marca diferencia en el handball nacional, pero con escaso roce antes las mejores del mundo. Sin embargo, las chicas sacaron pecho, fuerzas y garra. Garra que le sirvió para reponerse de una desventaja de cuatro en el primer tiempo, garra para tomar decisiones en momentos claves, garra para decir “Acá está Argentina”.

El gol de Valentina Martínez para poner el 15-14 fue el premio al esfuerzo que hizo Argentina, en el arranque del segundo tiempo, para cambiar la cara del primero. Un primer tiempo donde se lo vio desconectado en defensa y ataque, donde permitía lanzamientos cómodos a Paraguay que, por suerte para las nacionales, se topaba con Luciana Codesal una y otra vez. De Lula partió la confianza para jugar el ataque con mayor tranquilidad, y junto a Camila Pedernera, Eugenia Mellano y compañía se empezó a sumar. Sin embargo, sería parcial quedarse solo con los números de las goleadoras, porque el ingreso de Lucía Reami en defensa fue fundamental.

Había siete adentro de la cancha, pero había otras nueve en el banco que no paraban de alentar a aquellas que transpiraban en pleno juego. Para que no den una pelota por perdida, para que luchen, para que defiendan, para que piensen. La cabeza fue clave para no irse de partido.

¿Había que hablar del partido, no? Sólo se puede decir que Luciana Codesal fue la Valentina Kogan de los Juegos Olímpicos o la Marisol Carratú de Ferro. Sacó la pelota del empate paraguayo en una de las últimas del partido y fue el arma principal de Argentina.

¿El resultado? 26-25. ¿Cuánto importa? Mucho. ¿Por qué? Porque las chicas demostraron caracter y que, ante la adversidad, saben responder. También, evidenciaron que, a pesar de ser juniors, siguen formándose, mejorando y asimilando conocimientos. Hoy, les mostraron a todos que adquirieron GARRA.

El momento de la atajada final

 

Lucas García

Periodista Deportivo recibido. Primer año en DeporTEA y los dos restantes en Crónica. En busca de hacer la licenciatura. Intento de fotógrafo con la Nikon D5300 - Viví los JJOO Río 2016