Más que handball

Es un lunes cualquiera en Marcos Paz. La oscuridad se adueña de los alrededores del Playón Güemes, donde los chicos del barrio están reunidos una vez más. Él llega, tímido, y se sienta en el piso hasta que recibe el llamado del profesor para iniciar la entrada en calor. “¿Qué entrada en calor si debe hacer como 40 grados?”, piensa mientras corre, nervioso, hacia el punto de encuentro.

Lejos de las canchas de parquet, en ese playón en el que se distinguen con dificultad las líneas del área, surge esta historia de pasión por el handball. En realidad, pasión y algo más, porque todos los que practicamos este deporte somos unos apasionados, pero ahí, en Marcos Paz, ese amor va más allá. Porque cuando Gonzalo, el coordinador de la actividad, soñó con hacer realidad este proyecto no pensó solamente en handball. El deseo era crear un lugar en el que el deporte actuara como contención para aquellos que más lo necesitaban.

Hoy, tres años después del inicio de ese sueño, 40 jugadores entrenan en el Playón Güemes. Claro que el comienzo no fue nada fácil, como explica Gonzalo: “Durante el primer año apuntamos a los chicos menores de 13 años, pero no hubo mucha continuidad: la gran demanda acá es el fútbol. A fines del primer año se empezaron a sumar chicos más grandes. Lo único que había acá para jugar al handball era un club privado y todas las familias son de bajos recursos: se hacía imposible pagar una cuota de $500 o más”.

Con mucho esfuerzo y con el apoyo del Municipio y de la Secretaría de Deportes, el proyecto fue creciendo, superando ese momento inicial de escasa convocatoria. “Se formaron casi tres equipos femeninos y masculinos (juveniles, juniors y mayores) y estamos compitiendo en la Liga del Oeste. Es algo muy amateur, que se juega los días domingo”, asegura Gonzalo.

A tono con lo que sucede a nivel metropolitano y nacional, donde el número de jugadores va en ascenso año tras año, en Marcos Paz también aprovecharon el impulso que tuvo el handball en los últimos tiempos. Además, la posibilidad de sumar difusión desde las redes sociales fue algo crucial para el crecimiento de la actividad, como detalla el entrenador: “Recién a mitad del año pasado se sintió un gran cambio. Hoy tenemos casi 40 jugadores y un año y medio atrás sólo éramos 15. Junto a la Liga del Oeste estamos llevando a los chicos a hacer amistosos a otros lugares, para que conozcan. Vamos a ver partidos de Liga de Honor, también. La idea es mostrarles lugares a los que de otra forma no podrían ir”.

Pero, ¿por qué handball? Probablemente a la mayoría se nos escapa este lado B del 40×20. Todos hemos usado un entrenamiento o un partido para huir de un mal día o de una situación adversa, sin embargo son pocas las veces que ponemos el foco en la posibilidad de ver a nuestro deporte desde un lado más social. Gonzalo, que jugó en Ferro de Merlo mucho tiempo, vio la posibilidad de empezar un proceso largo junto a la directora de deportes (también jugadora de handball) y así utilizar su pasatiempo preferido para ayudar a los demás: “Hay muchos que toman el handball o este espacio que tenemos para no estar en sus casas o en la calle. Hay varios programas relacionados al deporte en el cual se utiliza el mismo como una salida al mal momento que pueden estar pasando los chicos”.

 

 

¿Querés sumarte?

 

Los entrenamientos son los lunes, miércoles y jueves de 20 a 22 en el Playón Güemes, ubicado en Italia, entre Córdoba y Misiones, Marcos Paz. Podés contactarte por Facebook https://www.facebook.com/gonzalo.beca.7 o en Instagram @playonguemes.

Stefanía León

Tesista de Ciencias de la Comunicación en U.B.A. y jugadora de Handball en la Municipalidad de San Miguel. Obsesiva de las redes sociales, buscando innovar siempre. Ex C5N y abriendo camino en A.F.A.