De bandera, la ilusión

La Argentina venció a Polonia por 29-24 en su debut en el Torneo Internacional de España. El equipo de Manolo Cadenas presentó aspectos más que interesantes y la magia de Diego Simonet le puso el toque final.

 

El reloj marca las nueve de la noche del jueves en Vigo. Cansado y adolorido, el Chino Simonet llega a la concentración argentina después de un viaje larguísimo. El grupo ya se encontraba en España hacía unos días y se aprontaba a cantarle el feliz cumpleaños a Leo Maciel.

 

Apenas un par de horas después, al comienzo del segundo tiempo, Diego saltó al 40×20 para terminar de darle un impulso a una Selección que venía llevando un partido gol a gol ante un europeo. Porque, está claro, Polonia no será el monstruo que supo ser, pero nos ha hecho sufrir siempre. Incluso en la Copa Presidente del último Mundial, un partido que se escapó de manera increíble. Pero hoy no, hoy Argentina firmó un encuentro completo.

 

Lionel Maciel, Federico Fernández, Julián Souto Cueto, Federico Pizarro, Manuel Crivelli, Gonzalo Carou y Santiago Baronetto. Esos fueron los nombres elegidos por Manolo Cadenas para el comienzo de un encuentro parejo, con Polonia consiguiendo goles rápidos cuando sacaba del medio. Nicolás Bonanno reemplazaba a Souto Cueto para darle más altura a una defensa que tardó un poco en acoplarse, pero que luego redondeó un gran partido. Con la intensidad como premisa, el 6-0 aguerrido y con salida rápida fue clave para el triunfo.

En el ataque, comandaba el Mago de Ferro. Sin Sebastián Simonet (lesionado), Crivelli aprovechó para mostrar su repertorio, jugando y haciendo jugar. Al igual que Federico Pizarro, a quien Manolo sacó de su habitual puesto de extremo para hacerlo jugar en el lateral. El de UNLu cumplió con creces, como es costumbre. Otro de San Fernando que también suele cumplir es Federico Fernández, garantía en el extremo, como diría Andrés Kogovsek.

Una aparición más sorpresiva, pero muy grata, fue la de Bonanno. No sólo se destacó en defensa, su especialidad, sino que aportó en ataque cuando Argentina estaba atascada en el primer tiempo.

Así, un equipo ordenado y prolijo, se fue al entretiempo igualando con Polonia.

 

Ráfaga letal

En el comienzo de la segunda mitad sucedieron varias cosas importantes. El ingreso de Diego Simonet abrió un poco la gigante defensa polaca, no sólo por los lanzamientos del Chino, sino por su capacidad para juntar marcas y soltar rápido.

Pero, además, la defensa argentina entro en su mejor momento de la tarde, provocando el descontrol total del elenco rojo y blanco. Y acá tenemos que hacer un paréntesis: la forma de aprovechar esas pérdidas de Polonia sin su arquero, no es casual. Argentina convirtió al menos cuatro o cinco goles con el arco vacío. Desde Maciel hasta Vainstein (gran segundo tiempo defensivo del Colo), todos los Gladiadores grabaron en su juego ese aspecto en el que Cadenas hizo tanto hincapié durante los entrenamientos.

Para cuando Polonia volvió a organizarse, ya estaba cuatro goles abajo y con los Gladiadores oliendo sangre. El partido no hubiera tenido mayores incidencias de no ser por la ola de exclusiones albicelestes en los últimos diez minutos. Carró Castro, Moscariello y el mismo Manolo (vio la roja) fueron excluidos en medio de un arbitraje, al menos, polémico. Argentina defendió tres contra seis y Polonia no llegó ni a intentar el lanzamiento luego de un mal pase de central a extremo. Realmente insólito. Encima, en la jugada siguiente y atacando cuatro contra seis, Simonet regaló un gesto técnico hermoso para anotar desde el extremo.

Así, los Gladiadores pasaron la tormenta y cerraron con autoridad el encuentro: fly de Pizarro al Chino para firmar el 29-24 y sonreír.

Este sábado será el turno de enfrentar a la durísima España, a partir de las 16, con transmisión de TyC Sports.

 

 

Stefanía León

Tesista de Ciencias de la Comunicación en U.B.A. y jugadora de Handball en la Municipalidad de San Miguel. Obsesiva de las redes sociales, buscando innovar siempre. Ex C5N y abriendo camino en A.F.A.