Argentina sufrió pero dio el primer paso

En el arranque del Panamericano Juvenil Femenino Buenos Aires 2018,  que se desarrolla en el Cenard, Argentina venció a Uruguay por 20-18 y se quedó con un triunfo clave en busca de una de las tres plazas para el Mundial de la categoría que se disputará en Polonia. Hoy, a partir de las 19, las dirigidas por Giselle Pintos enfrentarán a Perú.

 
Tras las victorias de Paraguay a Perú (58-6), de Brasil ante Chile (26-23) y de la ceremonia inaugural, era el turno de argentinas y uruguayas de salir a la cancha.

 
El comienzo del partido fue parejo. Fiorella Corimberto abrió el marcador para Argentina e inmediatamente Martina Caruso convirtió el empate y el primer gol uruguayo. Ambos seleccionados cometieron errores en ataque, especialmente en el manejo de la pelota. Ninguna de las selecciones logró mostrar su mejor versión en los primeros 20 minutos, pero Argentina permaneció adelante en el marcador.

 

Durante el último tercio del primer tiempo, las exclusiones uruguayas generadas por Zoe Turnes empezaron a dar sus frutos. Martina Bohner sumó intervenciones en el arco, Carolina Bono empezó a juntar marcas con su finta endiablada y las albicelestes se fueron al entretiempo 13-6 arriba.

 
Durante los cinco minutos iniciales del complemento no hubo goles. Inés Ungo cortó la sequía para Uruguay. A pesar de la ventaja que había podido conseguir en el final de la primera etapa, Argentina no pudo soltarse y definir el partido rápidamente. Como aseguraría Caterina Benedetti luego, los nervios del debut y del buen marco de público le jugaron en contra a la mini Garrita. Con un parcial de 4-0, las charrúas se pusieron achicaron la diferencia a dos goles (17-19) entrando a los últimos 10 minutos de juego. Victoria Acosta achicó la brecha a un gol y parecía que se venía la noche, pero apareció Carolina Ponce para definir la historia y darles el triunfo, la tranquilidad y los primeros dos puntos a las juveniles nacionales.

 
La acción continúa hoy. En el último turno, Argentina se medirá ante el rival más accesible del torneo: Perú. El seleccionado incaico, de escasa experiencia internacional, busca tener rodaje de cara a los próximos Juegos Panamericanos, donde será anfitrión. Si bien nunca hay que dar por ganado los partidos antes de jugarlos, es una buena posibilidad para rotar el plantel teniendo en cuenta el exigente formato del torneo (se juega todos los días hasta el sábado).