Mucho más que Handball

Sin dudas, el handball argentino demuestra hace un tiempo que merece el crecimiento que está consiguiendo, y hasta más. En distintos puntos del país aparecen locos, amantes de este deporte, que tienen ideas y hacen movidas para promover el balonmano: desde sentarse a hablar de tácticas y movimientos, hasta juntarse en un playón a “pelotear” e incluso programar viajes para organizar torneos relámpago. Una de estas movidas es la de “Handball Libre“, un grupo de personas que buscan, simplemente, tener un momento para reunirse en una cancha y jugar.

Esta convocatoria ha logrado un reconocimiento muy grande y Alejandro Fernández, uno de los coordinadores, habló con Das Handball, contándonos un poco sobre la historia de cómo empezó todo y su actualidad.

Foto: Handball Libre

– ¿Cómo definirías a Handball Libre?

– Handball Libre es un espacio al que podés ir a jugar al handball, gratis, cuando podés, tan simple como eso. Si tenés ganas, si no podés hacerlo “formalmente” o si querés jugar un rato sin presión de tener que ganar, si estás sin sumar minutos en tu equipo, en Handball Libre podés jugar y siempre vas a encontrar con quién. Es mixto y jugamos todos mezclados. También disputamos amistosos contra equipos, participamos de torneos relámpagos y hacemos viajes.

 

– ¿Cómo y cuándo surgió todo? ¿Cuántas personas fueron las que “fundaron” al grupo?

– En Diciembre de 2011 estábamos con Oscar Baigorria sin equipo y se nos ocurrió juntarnos a pelotear un rato en una plaza cerca de casa, ya que pensábamos ir a Mercedes al torneo anual a reforzar a algún equipo que necesitara arquero y pivot. Circunstancias de la vida hicieron que no pudiéramos ir, pero nos picó el bichito y volvimos a juntarnos. Empezamos a llamar a uno, a dos, tres amigos, gente que tenía ganas de pelotear un rato y se empezaron a copar. A principios de 2012 nos “mudamos” al Parque Domínico, que tiene un playón con una cancha marcada y adoptamos el nombre de Handball Libre. A los dos meses llegaba al playón un “pibe” que venía del palo del basquet, que nunca había jugado y que había conocido en la facultad, Fabián Franco. Hoy coordina junto a nosotros, aún desde la lejana Alemania por un tiempo.

 

– ¿Con qué objetivos o aspiraciones iniciaron esta movida?

– El primer objetivo fue: “hagamos algo para poder jugar nosotros”. Despacito fuimos juntando gente, domingo a domingo en los encuentros, hasta que un día llegamos a 14 y fue increíble. Estábamos jugando un partido para divertirnos, sin presión. Queríamos hacerlo de una forma distinta, queríamos transmitir otra experiencia y con eso surgió el “Mucho más que handball” que nos identifica y que lo tenemos tan grabado hasta hoy. El objetivo había cambiado y pasó a ser: “Hagamos algo para que puedan jugar todos”. Nos expandimos muy rápido, tanto por el “boca a boca” como por redes sociales y, jornada a jornada, seguíamos creciendo. Vinieron novios, novias, amigos, amigas, ex compañeros, DTs, árbitros, llegando a juntar todos los sábados y todos los domingos entre 35 y 40 personas por encuentro durante los dos años y medio que duró el primer período. Empezamos a hacer amistosos contra equipos, llegaron las primeras pecheras para distinguirnos, fuimos dos veces a Mercedes, a Rosario y a Córdoba, donde también se realizaron jornadas de Handball Libre al igual que en San Juan, Chaco, Zona Norte de GCBA y el Partido de la Costa en Buenos Aires.

 

– ¿Dónde los pueden encontrar y quiénes pueden ir a jugar?

– Estamos todos los domingos en el Parque Domínico de Avellaneda, que está sobre la principal Avenida, Bartolomé Mitre al 5000 y sobre el Parque se encuentra la estación de tren “Villa Domínico” del FC Roca a La Plata. Cualquiera que tenga ganas de divertirse en una cancha de handball puede venir y puede hacerlo con quien quiera, haya jugado o no alguna vez. La dinámica de los encuentros es siempre la misma: uno llega, le toca una pechera y juega para ese equipo. Nunca se sabe con quién va a jugar, es una expectativa muy linda, un redescubrir constante y una experiencia muy enriquecedora.

 

– ¿Tienen alguna “banca” de terceros a la hora de planificar los viajes?

– No, nos movemos entre nosotros -¡muchísimo!- para que cada jornada y cada viaje salga lo mejor que se pueda, se planifica mucho y detrás de la coordinación hay muchos chicos que laburan a la par nuestra, desinteresadamente como nosotros, aportando su tiempo, sus ideas, sus ganas. Tenemos auspiciantes que aportan cosas fundamentales como el Pega (Pegagrip) que nos bancan hace muchos años y nunca nos soltaron la mano.

 

– ¿En qué se basan para elegir los lugares para viajar?

– Uno de los factores determinantes para que puedan concretarse los amistosos y los viajes es que, si bien cada uno va cuando quiere y puede a las jornadas, el grupo es tan grande y la comunicación es un factor tan trabajado, que el micro -doble piso- a Mercedes estaba con lista de espera 26 horas después de haberse anunciado el viaje. ¡Todos querían viajar! Lo mismo pasa con los amistosos: hoy Handball Libre puede completar al menos un equipo cualquier día de la semana a cualquier hora.

 

– ¿Cómo surgió el viaje a Mercedes?

– Mercedes es nuestra segunda casa, es la cuarta vez que vamos como Handball Libre (2012, 2013 y 2016 fueron las anteriores, yendo a la última aún inactivos). Tienen un ambiente que nos encanta, nos trataron de 10 cada vez que fuimos, están creciendo y tienen dos grandes trabajadores de este deporte como Damián Altieri y Leonardo González, con los que siempre es bueno sentarse a charlar. Es la primera vez que salimos a recorrer la ciudad y es mucho más linda de lo que imaginábamos.

 

– ¿Cuáles son los próximos destinos de Handball Libre?

– Todos los domingos el destino es el Parque Domínico de Avellaneda, jajaja. Tempranito llegan las pecheras, las pelotas, el botiquín, los arcos portátiles (de diseño y construcción propia) y se juega desde las 15.30 hasta que al último le queden piernas. Estamos armando un viaje a Paraná, al que obviamente están invitados todos.

 

– ¿Qué esperan para estos últimos meses del año?

– Empezamos de a poquito con el tema camisetas, paralelamente a los amistosos y a la planificación del próximo viaje. La camiseta para nosotros es un algo simbólico, es un pedacito de HBL que uno se lleva a la casa, a entrenar, al gimnasio, va por la calle, es eso. Normalmente jugamos con pecheras igual, para estar todos iguales.

 

– La última: ¿Alguna frase para invitar a todo el amante del handball a disfrutar de esta linda experiencia?

– ¡Vení que jugás seguro!

 

Así, Handball Libre sigue planeando su futuro, con más difusión y con Paraná como próximo destino.