#Entrevista2: Andrés Kogovsek

El Gran Capitán cumplió este fin de semana otro de sus sueños: llegar a una final panamericana con su querido SAG Villa Ballester. ¿Qué hay detrás de este emblema de nuestro handball? Una historia de pasión, compromiso y amor por el deporte

 

– ¿Cuándo y cómo te diste cuenta que el handball iba a ser lo tuyo?

– Desde chiquito me di cuenta lo que amaba el deporte, sea fútbol, tenis, handball, pero en el colegio siempre el handball fue un deporte importante. Tuve el vínculo con el Club Alemán de Villa Ballester, y de ahí en más, jugando con amigos, me di cuenta que era el deporte que iba a amar para el resto de mi vida.

 

– ¿Cuáles eran las expectativas en aquel comienzo?

– En el comienzo eran divertirme, pasarla bien con amigos. Después comencé a tener participación en las selecciones de cadetes – allí conocí el CENARD –y cuando vi eso me di cuenta que eso era lo que quería, y me rompí el lomo para poder estar en la selección de cada categoría. Mi referente máximo fue Claudio Strafe, quien, además de ser de Ballester, era un zurdo espectacular con el cual, gracias a Dios, tuve la suerte de compartir equipo.

Andrés Kogovsek en Ballester
“Ballester es mi vida”

– ¿Qué significa SAG Villa Ballester para vos?

– Ballester es mi vida. Estoy en el club desde los ocho años, jugué siempre para Ballester salvo el tiempo que estuve afuera. La verdad que me da emoción porque lo llevo en el corazón, por defenderlo cada sábado o domingo y por poder seguir disfrutando de esa camiseta roja toda mi vida.

 

– ¿Cuáles han sido los técnicos más influyentes en tu carrera?

– Cuando hablo de los técnicos digo que todos me han dejado algo. Obviamente nombro a Carlos Quinteros, que fue el que me formó, el que me hizo jugar este deporte, mi profe del cole, el que me llevó a Ballester y, en definitiva, juego en gran parte por él. Después siempre nombro a Antonio Carlos Ortega, mi entrenador en el Antequera de España, del cual aprendí muchísimo, viví una experiencia magnífica, me hizo crecer como jugador. Y Dady Gallardo, por todo lo que pude vivir en la Selección. Tal vez porque viví los momentos más lindos de mi vida en Londres 2012, cosas que con Dady compartí por casi cinco años y que han quedado para siempre en el recuerdo.

 

– Llegaste a un club como Antequera, en España, ¿qué te sorprendió y qué te dejó aquella etapa?

– De Antequera podría hablar una hora porque para mí fue la experiencia más linda que viví en este deporte. Poder jugar profesionalmente, llegar a una ciudad magnífica, haber tenido un hijo allí… La verdad que me hizo crecer en lo personal, como familia, a nivel handbolístico. Viví cinco años magníficos, campeonatos, Copa del Rey, la verdad es que es mi otra casa en el mundo.

Andrés Kogovsek
La bandera argentina, la prioridad en la carrera deportiva de Andrés.

– Resulta un orgullo vestir la camiseta de la Selección. ¿Qué te dejó, a nivel personal? ¿Cuál ha sido tu mayor logro? ¿Y qué tiene que tener un jugador para hacer honor a esa responsabilidad?

– Vestir la camiseta de la Selección Argentina para un jugador es lo máximo. Desde cadetes hasta mayores, por  tantos años he vivido experiencias magníficas. Formé parte del primer equipo que salió campeón Panamericano en el 2000 como capitán, luego del Torneo de Guadalajara en el 2011 que fue la primera medalla de oro en los Juegos Panamericanos, el pasaje a Londres 2012, la experiencia olímpica, son recuerdos imborrables. He participado en un montón de equipos, tengo muchos amigos, conocer el CENARD, viajar por el mundo, conocer atletas de otros deportes. La camiseta argentina es la que uno lleva tatuada para toda la vida.

 

– Difícilmente se nombra a un deportista, casi naturalmente, como “El Gran Capitán”, ¿qué te genera interiormente esa definición?

– El nombre de “El Gran Capitán” me genera una emoción muy grande, porque es el reconocimiento de la gente. Mientras jugaba, y ahora que no estoy en la Selección de igual manera, porque soy un agradecido al aficionado del handball, al que le gusta el deporte y me conoce. Siempre pensé que con que me reconozcan como una persona que lo dio todo, yo estoy contento.

 

– ¿Vas a seguir ligado al deporte cuando dejes la práctica activa?

– Cuando deje la práctica activa de este deporte seguramente seguiré ligado. Me gusta colaborar con el Comité Olímpico Argentino, me gusta colaborar con mi club, colaborar con el que me lo pida sea en un colegio dando una charla o como sea, porque me veo obligado a darle al deporte toda mi vida, porque en definitiva: mi vida es el handball.

 

– Se acerca un chico y te pregunta cómo hace para llegar a jugar buen handball. ¿Qué le decís?

– Primero que disfrute, que la pase bien con sus amigos, que cada vez que haga el bolso en casa lo haga con alegría. Que cada vez que entre a una cancha lo deje todo. Que gane, empate o pierda sea feliz y trate de mejorar. Cuando se gana también se debe mejorar y cuando se pierde, corregir errores. Pero que fundamentalmente viva buenos momentos y buenas experiencias, porque el tiempo del deporte en algún momento se termina, entonces cada momento hay que vivirlo al mango.

 

¡Gracias enormes Andrés!