La Roja, por primera vez

Histórico para el handball trasandino. Lo que no pudo darse en el Mundial Adulto de Francia de este año, tuvo lugar en el Mundial Juvenil de Georgia: Chile logró su primera clasificación a octavos de final en una cita ecuménica de cualquier rama y categoría. La victoria por 29 a 24 frente al seleccionado anfitrión del torneo dejó un triple empate en dos puntos entre chilenos, georgianos y argelinos. La Roja se quedó con el pase a la siguiente etapa por tener mejor diferencia de gol contando sólo los partidos disputados entre sí: +4, producto de 61 goles hechos y 57 recibidos, frente al -1 de Georgia (52 goles convertidos y 53 sufridos) y -3 de Argelia (57 goles efectuados y 60 cedidos).

Durante el partido contra los locales, los dirigidos por Claudio Lira dominaron de principio a fin las acciones y siempre estuvieron al frente en el marcador, aprovechando los primeros diez minutos del mismo para establecer un parcial de 9 a 2 con respecto a su rival. Esta diferencia sentenció prácticamente el partido. Luego de ese lapso, el partido se tornó gol a gol, pero Chile supo mantener la diferencia en base a los goles de Julio Baumann (MVP del partido); mientras que los locales llegaban a marcar desde los lanzamientos de Luka Bulbulashvili y Giorgi Tkhovrebadze. Los errores de manejo de los dueños de casa en los 20 minutos siguientes, ocho pérdidas contra tres por parte de Chile en la primera mitad, le permitieron a La Roja cerrar el irse al descanso por 18 a 10.

El segundo tiempo comenzó con un parcial de 4 a 0 favorable a los entrenados por Bekari Orjonikidze, Georgia se puso cuatro goles por debajo de Chile (18 a 14) en los primeros seis minutos y estuvo a tiro en el marcador. Pero los trasandinos, de la mano de Aaron Codina, cortaron la racha sin goles y emparejaron el encuentro hasta el final. Un factor importante para la victoria final de Chile fue la efectividad desde los 6 metros: los trasandinos contaron con 11 lanzamientos, convirtiendo los 11 goles; Georgia tuvo la misma cantidad de chances de gol desde esa vía pero solamente marcó en cuatro oportunidades.

Consumado el triunfo, Claudio Lira declaró, en exclusiva, para Das Handball: “Estoy muy contento por haber logrado la clasificación. El objetivo principal era provocar un cambio de mentalidad en los jugadores y que el balonmano sea un motivo principal en sus vidas. Es un orgullo”. Agradeció al cuerpo interdisciplinario que trabajó en Chile, al staff técnico (con Pablo Núñez y Roberto Garcés) y a la dirigencia por el apoyo. Consultado sobre que es más importante en esta categoría, si el resultado o la formación, reflexionó: “La categoría juvenil es de plena formación de los jugadores. El resultado debiera darse como una cosa colateral de las correcciones técnico-tácticas, no es lo primordial. Tengo una gran responsabilidad porque trabajo para que mis jugadores mejoren tácticamente y en la toma de decisiones, lo más importante es que los jugadores lleguen a la etapa adulta con todas las correcciones de la etapa formativa”.

“El trabajo en la fase de grupos me deja muy conforme porque salimos a buscar todos los partidos, independientemente de que sabíamos que debíamos buscar los resultados frente a Argelia y Georgia; y con Japón ver las opciones que había. Con Islandia, el primero del grupo, el primer tiempo lo perdimos de tres y el segundo de dos. Con Alemania el primer tiempo lo perdimos de cinco, con Japón el partido de siete. Fuimos a buscar los partidos jugando de forma completa. Eso es lo que afianzó al grupo y lo desarrolló para llegar a este último partido, que sabíamos que era importante”, detalló sobre la participación de sus dirigidos en el Grupo B.

— ¿Qué cambios hay desde la primera participación en mundiales de la categoría a esta?

— Por un lado, tenemos un aumento en los volúmenes de entrenamiento y más apoyo del Instituto Nacional del Deporte de Chile. Pudimos concentrar jugadores en el hotel del Centro de Alto Rendimiento para que puedan estar dedicados a entrenar las 24 horas del día, los siete días de la semana. Se mejoraron gestiones y también el bagaje, algunos de los juveniles entrenaron con la selección mayor, vivieron un proceso junior de por medio. Ha sido un buen Mundial porque muchos van a ganar una cantidad de partidos internacionales de buen nivel para formarse sin problemas. Estuve con esa primera generación que participó del Mundial de Mar del Plata 2011, fue una muy buena generación y muchos de jugadores de esa camada hoy están en el seleccionado mayor. La diferencia puede ser que le ganamos a un equipo europeo y hacerle buenos partidos a seleccionados que tienen buen nivel y que son potencia.

Chile, que finalizó en la cuarta posición con dos unidades, se enfrentará Francia, primero del Grupo A con diez puntos. Sobre los galos, Lira comenta que no vieron nada porque tenían que concentrarse en su grupo; pero que a primera hora de hoy comenzó el trabajo de análisis de los partidos de cara a los octavos de final. Y agregó: “Son pocos los momentos en los que uno disfruta. Este es el momento para que los chicos puedan compartir con sus familias y disfrutar. Nos ha costado obtener este logro, el primer paso de Chile a octavos de final y hay que tener un instante para disfrutarlo”.

El partido frente a Francia será mañana a las 16:15 (08:15 de Chile), pero esa es otra historia. Por lo pronto, hay que destacar que se dio un hecho histórico para el handball chileno y que es un paso importante en el crecimiento de la región; no importa si lo representa Argentina, Brasil o la bandera que toque. Es bueno empezar a naturalizar que los seleccionados le pelean de igual a igual a “los dueños de la pelota”. Sin perder el foco en formar a los jugadores antes de conseguir los resultados.

Lucas Thiele

Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.