Cideco al último desafío Nacional

Cideco superó su penúltimo reto, Mendoza de Regatas, por 21 a 19 y deberá vencer el domingo a Ferro si quiere levantar la copa del Final Four.

Después del turismo en el interior del país, se definieron en Caballito, como es costumbre, a las finalistas del Nacional. El poderío se repartió en Buenos Aires, mitad para el Conurbano de la mano de Cideco y una mitad para Ferro, el anfitrión porteño. En el primer caso, no les fue nada fácil conseguir aquel boleto, tras una semifinal cabeza a cabeza contra Regatas, que hasta los últimos segundos mantuvo encendida la llama de la ilusión.

Ambos equipos plantearon una defensa sólida y cerrada, que en el posicional obligaba a una circulación rápida y, por qué no, a sorprender con algún lujito de la galera. Como estos hubo varios, pero los bajo cadera (o misiles) de Maca Sans se robaron todos los suspiros. Hablando de magia, el primer gol del partido, de Xoana Iacoi, no puede pasar desapercibido: de globito, ahí donde el brazo de la arquera le queda chico, para romper con aquel cero a cero, fogoneado por un par de ataques frustrados.

La típica defensa dura de Cideco se hizo sentir, aunque en muchos casos le jugó en contra y los penales no tardaron en llegar. Suerte para las de Lanús que bajo los tres palos estaba la custodia de una Leila Niño encendida, que le prohibió la entrada al gol a varios mano a mano. Las dirigidas por Gramcko resolvieron mejor el ataque posicional, mientras que las mendocinas aprovechaban los robos de pelota de la jugadora de La Garra para una subida veloz y efectiva. Cideco estiró la brecha en los últimos cinco del primer tiempo, con un último golazo de Laura Muller para irse al vestuario 11 a 8 arriba.

Si no había quedado tan en claro en los treinta minutos iniciales, las chicas de Regatas reafirmaron que no iban a volver a casa sin pelear cada jugada. Tres, cuatro, cinco goles y cuando Cideco se despertó, las mendocinas ya habían dado vuelta el partido y lideraban en la 40 X 20. Parte del mérito se lo llevó Rocío Squiziatto quien, al finalizar el encuentro, se convertiría en una de las goleadoras. Sin embargo, la etapa fructífera duró poco, hasta que Sonia Meyer encontró los espacios que se abrían por la izquierda y le dio un envión a su equipo con cinco goles seguidos. A partir del minuto 20, el encuentro volvía a estar igualado y el puesto de finalista estaba vacante.

Gol a gol y error a error, el duelo llegó a su fin: Regatas arañó el triunfo pero no le alcanzó, y Cideco se adueñó del festejo. 21 a 19 el resultado feliz para las sureñas de Buenos Aires, que el domingo combatirán otra final (ya un clásico en el Metropolitano) ante las verdolagas en busca de un título a nivel nacional. La copa no lo sabemos, pero el lugar en el Panamericano de Clubes ya tiene su nombre.