San Telmo de Tercera

Luego de años de trabajo, alternando ascensos y descensos entre quinta y cuarta división, San Telmo logró el objetivo que buscó a lo largo de ambos semestres: el ansiado paso a Tercera división y, como frutilla del postre, el campeonato Clausura.

Pasaron seis años del día en que comenzó a rodar la pelota en la 40×20 para el handball masculino. De aquel primer equipo, solo quedó el actual capitán, Alejandro Scarafia.

San Telmo tuvo sus comienzos como handball federado en FEDEBA en el 2013 y, a partir del 2014, no paró de crecer en FEMEBAL.

Hablamos con Rubén Piojo Orellana, el flamante DT campeón, que nos comentó lo que significó este logro para el Candombero:

“Para nosotros el ascenso es algo que planteamos desde un comienzo, intentando conformar un grupo de trabajo, una adaptación de juego. Buscamos cambiar el preestablecido, incorporando un handball más moderno y viendo los resultados que dan en clubes de ligas superiores, para lograr los objetivos propios”.

Los logros no solo se vieron en el plantel superior. A pesar de que San Telmo es un club joven, este año se pudo conformar un mayores B. De esta manera, hay un espacio para los chicos que no están aún al nivel del A y también donde se foguea y se lleva de a poco a los de las inferiores para ganarse un lugar. Remarcando el campañon que planteó la rama masculina, la tira de inferiores caballeros logró a fines del 2016 el ascenso a la C y logró mantener la categoría un año más. Está claro, es todo fiesta para los dirigidos por la dupla Orellana-Colman.

“La clave del equipo fue el grupo en general. Los pibes tenían hambre de seguir creciendo y se encontraron con dos personas que trabajaron para que ellos estén mejor. Los puntos fuertes fueron la defensa, nuestro arquero (que fue una de las figuras del semestre) y la segunda oleada, que la trabajamos bastante”.

Así y todo, San telmo no se conforma. En vistas a lo que se viene, quiere mantener la categoría de Tercera división y, según como se vayan dando las cosas, plantarse nuevos objetivos como grupo. Un ascenso a Segunda División lo ven como una meta a largo plazo, a la que se guiaría al grupo de a poco. Porque, si bien la hinchada los apodó Vikingos por su entrega y ambición, son conscientes que es una búsqueda que se dará con el paso del tiempo.

Característico por la cantidad de gente que lleva, tanto en su casa como a otras canchas, al Candombero se lo relaciona con una sola palabra: familia, un plus al cual siempre hacen referencia los jugadores. Si bien suele ser preferible jugar de local con la hinchada propia, ellos tuvieron la tranquilidad que en calidad de visitantes se hicieron escuchar adentro y afuera del campo de juego. Un paso más para reforzar la unión del club.

Por último, le preguntamos a Rubén qué significó para él, como DT, este campeonato y ascenso a Tercera. A lo que respondió: “Es algo maravilloso. Soy un pibe joven en esto y estoy súper contento porque pude lograr algo con el club, que me dio la oportunidad de ser DT. Es como digo siempre, el sentido de pertenencia al club que te abrió las puertas es enorme. Gracias a Dios, pudimos regalarle algo que deseábamos hace mucho a la gente de la institución”.

Quintos en su primer torneo Apertura, con 7 partidos ganados, uno empatado y 5 perdidos; más un clausura punteros (campeones) con 12 partidos ganados y uno perdido; San Telmo logró el ascenso directo a Tercera División terminando segundo en la tabla general de promedios.

Un club chico que, de a poco, se va haciendo grande. ¡Felicitaciones a toda la familia Candombera!

Pau Heredia

Periodismo Deportivo - Jugadora de Handball en Club Atlético San Telmo #12 - Cronista en "Contragolpe" por Am610. Amante del Deporte : El que abandona , no tiene premio~